INTERFERENCIAS
El exorcista
NO ES FÁCIL recomendar la tele del domingo, porque poco hay que abandone la rutina y el conformismo hasta la llegada del prime time . Las parrillas conceden una tregua relativa en cuanto a «famoseo» y «marujeo», y poco más. Por ejemplo, el cine vespertino es una birria y solamente dos películas se salvan. En La 2, Doce hombres sin piedad (02.15), que muchos ya habrán visto, y en La Primera, El exorcista (22.00) en el nuevo montaje del director fechado en el 2000 (la original es de 1975). Vale la pena echarle una mirada porque se confirma obra clave en el género de terror y porque a más de 25 años vista, aparece con valores renovados. El exorcista levantó polémica (en algunos países mutilada e incluso con su estreno retrasado), por cuestiones religiosas y porque los vómitos, las blasfemias y la voz cavernosa de Linda Blair, se hacía estomagante para las mentalidades de entonces. Fue la causa por la que su director, William Friedkin, renunció a casi 11 minutos que ahora reinsertó a mayor gloria del resultado. Incluso se tenía la convicción de que semejante película (como La naranja mecánica de Kubrick o Saló o los 120 días de Sodoma de Pasolini), jamás vería el sol televisivo. Pero los tiempos cambian, el espectador es otro, y en el fondo será distinto verla en las reducidas dimensiones del vidrio catódico que en pantalla grande. Cita obligada para esta noche