El congreso internacional de la lengua arranca en Valladolid con la defensa de la palabra poética
De la Concha asigna a la poesía el poder de luchar contra la uniformidad
El director de la Real Academia considera que el lenguaje está asolado y petrificado por la publicidad
El cantante berciano Amancio Prada charla con el etnógrafo Joaquín Díez en el congreso de la lengua
El director de la Academia de la Lengua, Víctor García de la Concha, asignó ayer a la poesía un papel prioritario en la lucha contra la uniformidad social imperante y la «petrificación» de un lenguaje asolado por la publicidad. «Hoy más que nunca vivimos un tiempo de miseria, donde el lenguaje social está petrificado por la publicidad y consignas de todo tipo que pretenden llevarnos a un supuesto paraíso», afirmó De la Concha durante la lección inaugural del IV Congreso Internacional de la Lengua, organizado por la Diputación de Valladolid. Frente a ello, la poesía «nos lleva a poner en crisis esta visión y buscar otra nueva», añadió el primer ponente de este congreso que, con el lema de «Poesía Necesaria», debatirá en Valladolid hasta mañana la actualidad y fortaleza de la palabra poética. De la Concha advirtió de la necesidad de los versos para combatir la tendencia de la globalización actual «a hacernos a todos iguales, a uniformarnos, pero como dijo Azorín, hay que superar el aldeanismo» para evitar que seamos «clónicos de una civilización». El director de la Academia atribuyó a la poesía el valor de poder elevar hasta el rango de comunidad a una sociedad compuesta de «seres yuxtapuestos, de personas ensimismadas, encerradas en su círculo utilitario». «Sin poesía, la sociedad no podrá ser comunidad, no tendrá palabras, caminará hacia la mudez, por eso reclama al lector que rompa ese círculo y dialogue con el otro para poder realizarse como ser comunitario», afirmó durante su intervención. Por su parte, el escritor gaditano José Manuel Caballero Bonald distinguió, entre todas, la dimensión, fortaleza y capacidad expresiva de la palabra poética. «La palabra verdaderamente poética es aquella que significa más de lo que viene en el diccionario y que, incorporada a la arquitectura del idioma, cobra una dimensión que no tiene» allí, explicó Caballero tras participar en una lectura. El autor definió la poesía como un «acto lingüístico en el que hay que escoger la palabra», dentro de un «espíritu selectivo que cambia con el paso de los años».