El artista refleja en el grupo de figuras los valores tradicionales de las gentes de la isla
Amancio González realiza una fuente monumental en Fuerteventura
El Cabildo coloca el conjunto del escultor leonés en la Explanada de Puerto del Rosario

El escultor leonés ha dedicado dos años de trabajo a esta obra
Mientras la Vieja Negrilla de Amancio González, símbolo escultórico de la plaza de Santo Domingo, vive impasible su inexorable camino hacia la ruina, sin que los rectores municipales decidan convertirla en bronce y salvarla de así de la destrucción, el artista de Villaibiera de Rueda, lleva sus obras a una fuente monumental de la isla canaria de Fuerteventura, donde Unamuno vivió años de destierro. La Explanada del Puerto del Rosario fue el escenario escogido por el Cabildo de isla para crear un monumento en el que se vieran representadas las actividades humanas que han permitido la vida y el desarrollo en una isla volcánica maltratada por las condiciones físicas, en la que el agua, a pesar de estar tan presente en el litoral que la rodea, es un elemento escaso. El artista leonés trató de reflejar en las figuras de su grupo escultórico los valores tradicionales de los habitantes de la isla. «Alegóricamente -dice- representamos el mundo del comercio, con la figura del hombre que trae y lleva, y que porta una enorme caja. Otra de las esculturas muestra la lucha del hombre con el mar. Una tercera es la plasmación del agricultor y el ganadero, un hombre que se ve obligado a rescatar las tierras de entre la lluvia de piedras volcánicas que las cubren. Y, finalmente, una mujer que porta un cántaro y que simboliza el agua, que allí es sinónimo de vida. La mujer es, pues, la portadora de la vida y está en el punto más alto de una estructura creada a partir de enormes bloques de hormigón, que pretender ser la imagen de una isla perdida en el océano: Fuerteventura». La fuente se completa con un anillo de piedra que ha sido al encargado al artista rumano Nicolae Fleissig. Amancio González modeló estas esculturas en barro, en su taller de Villaibiera, para posteriormente trasladarlas a Madrid, donde fueron fundidas en bronce. Finalmente han sido trasladas a la isla canaria, donde se está procediendo a su asentamiento definitivo en uno de los lugares más concurridos de la capital. «He trabajado en estas esculturas durante dos años -dice- pero creo que el esfuerzo ha merecido la pena». El encargo ha sido fruto de las dos visitas que el escultor leonés realizó a Fuerteventura para participar en unos talles en los que durante quince días un grupo de artistas invitados crean sus obras cara al público en las calles de la ciudad, obras que pasan al museo local, con la intención de integrarlas posteriormente en un ambicioso proyecto de parque escultórico. La fuente será inaugurada oficialmente en los próximos meses. Por otra parte Amancio ha inaugurado estos días una gran exposición en la Institución Cultural Brocense, de la Diputación de Cáceres, una muestra en la que además de sus peculiares personajes en madera, se ofrece también una amplia muestra de sus últimos trabajos en hierro.