Pavarotti se despide de la ópera por problemas de salud y sólo ofrecerá recitales
«Ya no consigo moverme por el escenario y el año que viene cumplo 70, se acabó», reveló Luciano Pavarotti el domingo tras una triunfal representación de Tosca en el Metropolitan de Nueva York. Se sabía que era su adiós al histórico teatro y los billetes de las tres veladas se agotaron a precios estratosféricos, pero se ha convertido en la despedida definitiva de la ópera. «No es un adiós al canto», precisó, porque tiene un contrato de 50 conciertos en dos años por todo el mundo. «Pero sin vestuario y sin moverme». El gran Luciano lamenta precisamente ser tan grande. Según ha confesado al Corriere della Sera , si pudiera volver atrás en el tiempo comería menos. «Las dietas funcionan mientras estás en la clínica, pero cuando sales el vicio comienza otra vez», revela. Él mismo cuenta que en 1998 logró adelgazar 40 kilos y su voz estaba en condiciones excelentes, pero luego volvió a las andadas. «Es mi cruz, sale del cerebro, es fruto de mi miedo, que diez centros especializados no han logrado curarme», afirmó el célebre cantante italiano. Ahora los problemas de espalda y el sobrepeso le están costando la retirada.