La obra «Me cago en Dios» trastoca la relación entre el Círculo de Bellas Artes y Cultura
El consejero de Cultura y Deportes de la Comunidad de Madrid, Santiago Fisas, y el presidente del Círculo de Bellas Artes, Juan Miguel Hernández León, acordaron ayer constituir una comisión de trabajo que estudie la posibilidad de modificar eventualmente la subvención fija que anualmente aporta la Comunidad de Madrid a dicha institución en concepto de costes estructurales. Ello supondría que los fondos públicos regionales pasarían a tener «carácter finalista», esto es, sólo financiarían producciones y espectáculos concretos, al tiempo que se daría entrada progresivamente a socios privados. La decisión fue adoptada esta tarde en una reunión conjunta de Fisas y Hernández de León surgida a raíz de la polémica generada por el título de la obra Me cago en Dios , de la que es autor Íñigo Ramírez de Haro, cuñado de la presidenta regional, Esperanza Aguirre. Al término del encuentro, Hernández León advirtió que si la aportación de la Comunidad se redujera sólo a determinadas obras o producciones, y no a costes de mantenimiento, «en este momento supondría el fin del Círculo, su crisis financiera». Por ello, instó a «buscar una salida» que permita «garantizar el mantenimiento del Círculo de una manera tranquila» y apuntó como posible vía de solución que «el coste estructural de mantenimiento sea asumido paulatinamente por la financiación privada». No obstante, Fisas insistió en que su Consejería no tiene «prisas especiales» en revisar su aportación y que se haría «sin poner en peligro su financiación y supervivencia».