INTERFERENCIAS
Faltó mesura
SUPERADA la resaca de la boda real, que monopolizó los contenidos televisivos en las generalistas durante la casi totalidad de la jornada del sábado, es hora de reflexionar hasta que punto somos país de extremos. Del todo a la nada, y viceversa. Cierto que el matrimonio de Felipe de Borbón se había convertido en prioritario para los monárquicos, aparte de pasto preferido para quienes viven de la crónica rosa. La cobertura dada a alguno de sus noviazgos anteriores asi lo demostró. Pero de eso a que la matinal del sábado, las pantallas (excepto La 2 y Canal Plus) fueran monográficas (la misma señal en todas) y buena parte de la tarde no aparcaran el tema, sonó a exceso. El fair play y el respeto institucional, impusieron su lógica. Ahora bien, se careció de mesura al ceder también el protagonismo en los informativos a la ceremonia de la Almudena y a sus numerosos aledaños protocolarios. Casi nada ocurrió en el mundo la jornada del sábado, e incluso se ignoró a quienes discrepaban con lo que consideraban fastos excesivos o simplemente mostraban una opción política diferente. El Telediario 2 rompió la línea y dedicó unos segundos a los discrepantes, fuera en el marco del Fórum o en alguna iniciativa puntual. Normal para una sociedad madura. En Irak, en Gaza o en cualquier otro lugar, apenas ocurrió nada el sábado. Simplemente faltó mesura.