Sus incondicionales le tiraron flores al grito de «Raina sei tu una diosa»
Un auditorio enfervorecido acompaña la despedida de Raina
Expertos musicólogos y fanáticos de la soprano asistieron al concierto
La soprano saluda al público junto a la pianista Nicoletta Mezzini
«Al fin he cantado en esta joya de Auditorio y nunca olvidaré el cariño del público de León hacia mi», decía ayer noche la mítica soprano búlgara Raina Kabaivanska tras el apoteósico éxito obtenido en la sala sinfónica del Auditorio, repleta de un público selecto, entendido y entregado que la tributó uno de los homenajes más emotivos que se recuerdan. Acompañada por la excelente pianista Nicoletta Mezzini, Raina desplegó todo su arte y saber para ofrecer un recital de campanillas, con momentos realmente entrañables como el que se produjo al cantar el Vissi d¿arte de Tosca, papel que ha interpretado más de cuatrocientas veces en su carrera y por el que sin duda pasará a la historia de la ópera como una de las dos Floria Tosca más grandes del siglo, la otra es María Callas. Sus incondicionales, que son legión, lanzaron gritos en italiano de «Raina sei tu una diosa» o «Raina eres la única», mientras multitud de piropos llovían sobre el escenario, es una escena que pocas veces se repetirá en un teatro de ópera del mundo ante una soprano que ha entregado su vida y su arte a servir a la lírica como pocas lo han hecho en toda la historia del bel canto. Caras conocidas del mundo de la ópera, del cine, del ballet, de las finanzas, empresarios y gerentes de los principales teatros de ópera españoles y foráneos, venidos expresamente a León para escuchar a la que sin duda es el mito viviente del siglo, se dieron cita en un Auditorio especialmente cálido y acogedor. La mezzosoprano argentina Alicia Nafé, el escritor y periodista Octavio Aceves, el empresario Sergio Lungui, desplazado ex profeso desde Milán con varios seguidores de la diva, el director del teatro Campoamor de Oviedo, del teatro de ópera de La Coruña, Valladolid, Sevilla, Barcelona, el crítico de ópera y periodista además de la máxima autoridad sobre la carrera de la soprano, Miguel Ángel Gancedo, entre otros, aplaudieron ayer noche a una voz que arrastra multitudes.