La localidad francesa de Gray expone más de 400 obras de Salvador Dalí
Más de 400 obras originales del artista español Salvador Dalí, del que este año se celebra el centenario de su nacimiento, se exponen desde ayer y hasta finales de septiembre en la localidad francesa de Gray, en el noreste del país. La colección la ha reunido el editor de libros de arte y coleccionista Jean Amiot, originario de Gray, una localidad de 7.000 habitantes a una cuarentena de kilómetros de Besancon. Las obras están repartidas en diversos lugares, como el museo Baron-Martin, las capillas de las Carmelitas o de los Jesuitas, o una antigua sala de fiestas, y su organización ha sido posible en gran medida gracias al ayuntamiento, que se manifestó «entusiasmado» por boca del director del gabinete, Didier Cheminot. Infierno creativo La mayor parte de las obras son dibujos, estampas o litografías, aunque también hay diversos objetos surrealistas confeccionados por Dalí, de cuyo nacimiento en la ciudad ampurdanesa de Figueras se cumplió un siglo el pasado 11 de mayo. Una bodega pintada de escarlata se ha decorado como un «infierno» para acoger diversos dibujos eróticos del artista catalán. Un panadero y un chocolatero se han comprometido a sumarse a la exposición y producir réplicas de algunas esculturas del surrealista de más prestigio con las que suelen ser sus materias primas. En julio se colocará una «Venus de Milo con cajones» en una de las plazas más céntricas de Gray. Amiot explicó que la muestra «es una forma de que los habitantes descubran su ciudad y el universo surrealista que todos llevamos dentro». Dalí es para él «la fantasía sin fin» que justifica la colección que ha formado desde hace una veintena de años y que ahora integran cerca de un millar de piezas del artista. La exposición, que ya se presentó en Praga, se instalará en Berlín una vez que se desmonte en Gray, y en otoño está previsto su traslado a Sydney. En Francia, el centenario de Dalí se ha traducido en otras muestras, principalmente en galerías parisinas como Elysées o Espace Miromesnil. Además, a comienzos de mes se celebró un desfile concurso inspirado en obras del genial surrealista catalán en el liceo Henri IV de la capital, y se le rinde homenaje durante todo el verano en el espacio que lleva su nombre al panadero Lionel Poilane, que se propuso reproducir muebles del artista con pan.