| Crónica | Más cine, por favor |
Estefanía Muñiz triunfa con sus cortos
Estefanía Muñiz descubrió la pasión por el cine en un curso de verano
Su lenguaje primero fue el de las letras: verbos, nombres, adjetivos y adverbios; el arte complejo y sutil de enlazar y dotar de sentido a las palabras, crear realidades completas y compartir sentimientos e ilusiones con el lector. Más tarde, sin embargo, quedó completamente seducida por el cine, un romance que hasta ahora le ha proporcionado grandes alegrías y florecientes resultados. Estefanía Muñiz Villa nació en León, pero a los doce años se marchó con su familia a Madrid, a vivir y estudiar. Cursó la carrera de Derecho y ha ejercido de abogado durante tres años sin dejar de mantener una íntima y emocionada relación con la poesía. Fue a raíz de una conferencia en los Cursos de Verano de El Escorial sobre Literatura y Cine cuando anidó en ella la pasión por la imagen y, desde su profana posición, se dispuso a conocer y aprender todo lo relacionado con este sugerente mundo que, según ella, «aúna todas las artes»: convirtió a sus propios cuentos en visuales y ágiles guiones, haciendo corpóreos a los personajes de tinta sobre celulosa, y, «como si todo se hubiese conjurado en su favor», la Comunidad de Madrid le subvencionó un proyecto que accedió a protagonizar Carmelo Gómez. Todo un logro, porque el actor leonés tiene por norma no participar en cortos (dijo que éste le recordaba «a los cuentos de Chéjov»). Construir fue el nombre de esta película en 35 milímetros dirigida finalmente por la propia Estefanía Muñiz, pese a que en un principio pensó en dedicarse únicamente al guión. El corto, una historia circular sobre el destino, nos hace ver cómo sería el futuro visto con los ojos de un niño visionario. Muñiz destaca el papel de Gómez como niño (ya crecido) y de la actriz Laura Aparicio. Inmediatamente después de este rodaje, ciertamente pesado y que hacía gravitar una gran responsabilidad sobre su autora, el equipo (básicamente femenino) se lanzó a grabar en digital una locura fresca y desvergonzada, una «comedia energúmena», en palabras de la directora. Su título, No me quieras tanto; un cortometraje que fue recibido con gran entusiasmo por público y jurados de los más diversos certámenes y concursos durante los últimos meses: fue premio de Videocreación en el Festival de Alcalá de Henares, segundo premio en el Festival de Cortometrajes de Jerez y premio a la Igualdad de Género en Villarreal. Pero, además, esta película cruza fronteras; estuvo seleccionada en el Máximo 985 de México con un jurado de vértigo (Trueba, Ripstein, Sallers, Cuarón, Iñárritu, etc). Construir , premiada en Turín y seleccionada en el Med Film Festival de Roma, así como en Bruselas y Tampere, ha podido verse en muchos países. Entre sus próximos proyectos está el llevar a celuloide otros cuentos y en probar suerte con el largometraje. En breve, además, las televisiones de León podrían exhibir sus cortos. Estefanía Muñiz pide, como la canción, «más cine, por favor». 1397124194