INTERFERENCIAS
¿Y la cultura?
HABLEMOS en serio y comprobemos si la cultura tiene presencia en televisión. La cultura, esa palabra tan sencilla pero al tiempo tan compleja y que a algunos pone del hígado cuando se les recuerda que es compatible con el espectáculo, o mejor todavía que la cultura también divierte y entretiene. En principio parece haberse instalado el tópico de que vende poco, que el share la machaca sin piedad, y que sus contenidos suelen ser más plúmbeos que el propio plomo. O peor todavía, que los espacios con tal vitola son pasto de culturetas recalcitrantes en una especie de onanismo catódico que lleva a los escritores a ver Extravagario , a los científicos a ver Redes o a los urbanistas a ver Ciudades para el siglo XXI . Con pensar así se puede ser más cuadrúpedo, pero no tan burro... Los detractores de la cultura en la televisión generalista (léase las privadas), opinan que debe primar el espectáculo como sinónimo de nadería, humo catódico en papel de celofán para hinoptizar al espectador anémico, sin defensas suficientes para cambiar de canal cuando le dan Gran hermano VIP o cuando la inmundicia se llama ¿Dónde estás, corazón? . Por citar algunos, que todavía quedan. Véase hoy domingo: si alguien desea quedarse en las generalistas a la busca de cultura, y pasar de canales temáticos, sólo La 2 cubrirá expectativas. Mal vamos.