Diario de León

Chicho Ibáñez Serrador vuelve a la televisión para rodar «La culpa»

Publicado por
colpisa | madrid

Creado:

Actualizado:

Chicho Ibáñez Serrador ha vuelto a ponerse detrás de la cámara para rodar una de las películas realizadas para televisión (tv movie) que conformarán una serie de terror Películas para no dormir en Telecinco. El prestigioso director coordina el conjunto de las películas que realizarán reputados cineastas y el maestro se ha reservado un título para volver al activo, La culpa sobre los abortos realizados en los años setenta en una clínica clandestina. Nieve de Medina ( Los lunes al sol , El bola ) da vida a una ginecóloga que practica abortos clandestinos en una pequeña consulta en la planta baja de su casa. Una joven enfermera interpretada por Montse Mostaza ( Crimen ferpecto ) llega con su hija a la ciudad y acaba viviendo y colaborando con la ginecóloga. A partir de aquí, una serie de inquietantes sucesos tienen lugar en la casa. Esta cinta es la segunda de la serie, que consta de 6 filmes para televisión rodados por diferentes directores como Álex de la Iglesia, Jaume Balagueró, Mateo Gil, Paco Plaza o Enrique Urbizu. Todas ellas estarán supervisadas por Ibáñez Serrador. Este proyecto surgió con la intención de continuar la mítica serie Historias para no dormir , que dirigió Ibáñez Serrador en los sesenta, pero, según contó el célebre director, se cruzaron en el camino Telecinco y Filmax, y, afortunadamente, cambiaron la vocación del proyecto y ahora es muchísimo más ambicioso. Y es que al aumentar el presupuesto se hizo factible realizar seis películas con tratamiento de cine. De hecho, el grupo de directores con los que se cuenta son profesionales de la pantalla grande que se sumaron rápidamente al proyecto televisivo. «No fue difícil convencerles ya que son verdaderos fanáticos del género», añadió Ibáñez Serrador. El realizador recalcó que la calidad del proyecto es muy buena. El set de rodaje de La culpa recrea una casa de los años 70 con consulta de ginecólogo incluida. La ambientación es excelente, en un piso triste y común, vulgar y muy bien terminado que consigue transportarte. «Y esto significa tiempo y dinero», comentó Ibáñez Serrador. Efectivamente, entrar en el decorado de La culpa es trasladarse en el tiempo treinta años atrás y respirar la atmósfera claustrofóbica de una inquietante consulta ginecológica. Para conseguir esta ambientación, Ibáñez Serrador cuenta con José Luis Alcaine, prestigioso director de fotografía que ayuda Ibáñez Serrador a conseguir crear un halo terrorífico y angustioso. «Yo siempre he pensado que lo que sobrecoge no es lo que se ve sino lo que se presiente».

tracking