Vilardebós dedica una calle a Ángel Barja
La vía enlaza el municipio orensano con la localidad de Santa Cruz de Terroso en la que, hace 67 años, nació el compositor
Componentes de la Capilla Clásica de León posan junto a la placa de la calle dedicada a Ángel Barja
La memoria y el afecto por Ángel Barja siguen vivos en Vilardebós y en el pueblo aledaño de Santa Cruz de Terroso en el que vio la luz el compositor al que la muerte sorprendió en León, en febrero de 1987, cuando se encontraba en plena madurez creativa. La Capilla Clásica de León que Barja dirigió durante muchos años, y a la que dedicó muchas de sus obras, participó en el homenaje que el pasado domingo rindieron al músico sus paisanos gallegos. Una iniciativa sencilla nacida de la admiración y del cariño de los que conocieron de primera mano sus cualidades humanas y reconocen su categoría artística que el paso del tiempo no ha hecho sino subrayar. La Capilla Clásica, dirigida por José Zaldo, ofreció un concierto en la iglesia parroquial de Vilardebós cuyo ayuntamiento acordó dedicar una de sus calles a uno de sus hijos más queridos. José Barja, hermano del compositor, agradeció a los responsables municipales su decisión y Begoña Alonso, viuda de Barja, descubrió la placa con su nombre. El acto se convirtió finalmente en una fiesta de convivencia entre los anfitriones gallegos y la nutrida representación leonesa desplazada a Vilardebós.