«Tengo el presentimiento de que ahora podría escribir mejor cualquiera de mis libros»
A sus 79 años, Ana María Matute cree que le queda por escribir su mejor libro
La escritora y académica está inmersa en su próxima novela, «Paraíso inhabitado»

Ana María Matue afirma que aún no ha dado lo mejor de sí misma como escritora
Menciona el título de su próxima novela, Paraíso inhabitado, pero nada más. Le trae mala suerte hablar de lo que escribe. Ana María Matute tiene 79 años y aún le queda por escribir su mejor libro. Este impulso literario le llega de la infancia, de aquellos cuentos que escribía con 5 años y de los que vinieron después. Historias que le decían que escribir era su futuro. «Desde niña me sentía escritora», dice Matute, un presentimiento que se ha cumplido a rajatabla. Novelas que recrean mundos fantásticos, «que existen en realidad», y que sirven a la autora de Pequeño teatro para comunicarse con el lector. «Escribir es para mí una forma de hablar», dice, y más en este momento en el que a pesar de toda la tecnología «cada vez se habla menos». Pero también sospecha que escribirá su mejor novela en el futuro. «Tengo el presentimiento de que ahora podría escribir mejor cualquiera de mis libros», comenta. Hasta Olvidado Rey Gudú - la obra de la que más cariño guarda- podría mejorarlo. Y eso que con esta novela -que publicó en el 96-, consiguió expresar algo que llevaba dentro desde hacía años y no se atrevía a poner por escrito. «El libro iba evolucionando, creciendo conmigo, hasta que ya no pude más y me salían las ramas por el cuerpo, entonces fue cuando decidí escribirlo. Lo mejor de mí está aún por salir», asegura. Respirar libertad Mujer pionera en muchos aspectos, ha dotado siempre de libertad tanto a su obra como a su vida. Consciente de que debía vivir como quería, se separó de su primer marido en un momento en el que esto sólo acarreaba trabas a la mujer. Separada de su hijo durante años y volcada en la tarea de ser escritora, Matute se forjó una vida intensa. «He sufrido mucho, sí, pero también lo he pasado muy bien». Esta experiencia es para la escritora pilar fundamental que sostiene su obra: «a veces pienso que tengo una vida de papel, pero solo con esto no se puede escribir. Hay que vivir para contar a la gente tus experiencias, tus reflexiones...». Pero esta vida que impulsa la creación también puede servir para frenarla. Así le ocurrió a Matute cuando «aunque lo tenía todo, o quizás porque lo tenía todo» una depresión paralizó durante años su oficio de escritora. «Sufrí terriblemente al no poder escribir, porque para mí escribir es mi vida», sonríe la autora. Ahora se siente en la «soledad total» que necesita para escribir y da forma a Paraíso inhabitado. En esta novela, que ya tiene «muy avanzada» ha superado lo más difícil para la autora a la hora de enfrentarse a un nuevo proyecto: encontrar el tono justo. «Es como una sinfonía. Hay libros que tienen que empezar de una determinada manera, con un tono específico que es el suyo».