Santiago Rey recogió de manos de Fraga la más alta distinción que concede esta comunidad
El presidente de la Corporación Voz recibe la Medalla de Oro de Galicia
El presidente de Diario de León afirmó que sacrificará lo que haya que sacrificar por la independencia

Foto de familia de todos los galardonados con la medalla Galicia 2005
Santiago Rey Fernández-Latorre, presidente de Corporación Voz, en la que está integrado el Diario de León, recibió ayer en Santiago de Compostela de manos de Manuel Fraga la medalla de oro de Galicia, la más alta distinción que concede esta comunidad a las personas o instituciones que se distinguen en su defensa de los intereses de la región. En su categoría de Oro, la Medalla Galicia 2005 recayó en el propietario y presidente de la Corporación Voz de Galicia, así como en el Real Coro Toxos e Froles y, a título póstumo, en el médico Agustín Sixto Seco. Santiago Rey, que pronunció un discurso en nombre de todos los galardonados, reafirmó su compromiso como editor «sacrificando, como hasta ahora, lo que haya que sacrificar en favor de una independencia que sólo quiere atender al bien común». Las palabras del presidente de la Corporación Voz fueron recibidas con aplausos por las más de mil personas que abarrotaban el Palacio de Congresos de Santiago, entre las que se encontraban el director del Diario de León, Fernando Aller, y el alcalde de esta ciudad, Mario Amilivia. Santiago Rey, a quien Fraga agradeció su defensa del Plan Galicia, apeló en su discurso a la «unidad de todos» para la nueva etapa que acaba de arrancar con las elecciones autonómicas y la constitución del parlamento. El presidente de la Corporación Voz, al referirse a los otros galardonados, afirmó que «representan a la Galicia real, que nada tiene que ver con los estereotipos en los que aún insisten determinadas empresas de comunicación, por supuesto no gallegas». El editor de La Voz indicó que esta es una época de cambio que, como todas ellas, se caracteriza por una «cierta ansiedad: un sentimiento mezclado de esperanza y temor que, supongo, alcanza tanto a los que tienen que dirigir la transición en el Gobierno de Galicia como a los ciudadanos». Santiago Rey afirmó que «sólo si superamos localismos locos y pasiones de poder mezquinas conseguiremos hacernos oír en el concierto nacional e internacional como una sola voz que reclama lo que le es propio», e indicó que potenciar Galicia «supone también promover un modelo de España más justo, más armónico, sin hemiplejias». Añadió que llamar a la unidad supone «acoger con confianza y esperanza a los nuevos gobernantes», y que se trata de trabajar por el progreso y la libertad, «huyendo de cualquier tentación de cainismo, esquivando las diferencias y profundizando en lo común, que es mucho más grande que aquello que puede separarnos». Una voz líder Posteriormente, tomó la palabra el presidente en funciones de la Xunta, quien alabó la labor informativa de La Voz de Galicia, de la que dijo que, «con el liderazgo y la independencia de Santiago Rey, no sólo se ha convertido en hegemónico aquí, sino en uno de los pocos periódicos españoles que superan la mítica barrera de los 100.000 ejemplares». Asimismo, Fraga valoró también el papel desempeñado por el diario a lo largo de sus 123 años de historia y aseguró que «La Voz ha contribuido con éxito a la vertebración de Galicia, a la difusión de nuestra cultura y a la reivindicación de nuestros derechos». Los otros premiados Además de las citadas medallas de oro, también se entregaron otras doce en la categoría de plata y 22 más de bronce. Entre los premiados figuran nombres tan conocidos como el medallista olímpico David Cal o el etnógrafo Carmelo Lisón, aunque la ovación más sentida fue para los tres trabajadores de Navantia muertos al tratar de salvar la vida de una compañera, premiados con la Medalla de Bronce.