Un pintor de sueños creador de una iconografía personal
El artista Juan Carrillo expone estos días en la galería de arte Bernesga una muestra de su pintura realista sobre la base del uso del color
Juan Carrillo es un pintor original, diferente, a lo largo de su vida ha ido recogiendo y guardando en su cerebro miles de imágenes, cientos de emociones plásticas, para después trasladarlas a sus lienzos con una pintura de sutil factura. En la inauguración de la temporada de la sala Bernesga, nos encontramos con los paisajes campesinos, con las ubérrimas huertas de frutos fosforescentes, con las entrañables maternidades de este personal artista, una iconografía que Carrillo ha llevado en triunfo por todo el mundo. Sus árboles son estremecedoramente rojos o eucarísticamente blancos, sus mujeres esconden su belleza con la mirada perdida en el fondo del paisaje, sus palomas de paz llegan atraídas por la presencia de los niños. Es un universo de colores cálidos, de rojos y amarillos, de cielos de color naranja, de dulces ocasos. El realismo de Carrillo es solamente una disculpa para transmitir las sensaciones a través del color. Poco importan sus mujeres en la siega, ni la irrealidad de las frutas que pueblas sus bodegones, lo importante de su pintura es el color, esa amplia paleta que emplea en capas tan frágiles que permiten al espectador ver perfectamente la textura del lienzo. Hay críticos que ven en sus obras ciertos rasgos infantiles, otros le clasifican como naïf, pero la mayoría comenta sus grandes cualidades pictóricas, alabando por encima de todo la personalidad de su pintura. «Toda su pintura es pintura de encanto -dice el director del Museo de Prado, Federico Sopeña- y no en el posible sentido superficial de la palabra. Es encanto como fondo. Por ejemplo: el meloso canto de la encina, ese árbol de la espaciosa y triste España, que cantara Fray Luis, luego Machado y más cerca Manuel Azaña, encina sola de las comendadoras. Como en la música, cuando el encuentro es grande, el poso se llama silencio». Entre silencios, melancolías y citas continuas a los paisajes inventados, funciona la pintura de este artista que ha triunfado con sus cuadros en los cinco continentes. Lugar: Roa de la Vega, 8 Hora: de 12.00 a 13.30 y 18.00 a 21.00.