De Cela cree que para culminar los trabajos con vistas a Las Edades harían falta 600.000 euros
El rector de La Encina pide a los ciudadanos que ayuden a salvar el templo
La Diputación destina 90.000 euros para reponer la cubierta de la basílica berciana
Antolín de Cela Pérez, rector de la basílica de La Encina
Es un esfuerzo económico que Antolín de Cela agradeció, pero también reconoció el rector de la basílica ponferradina de La Encina que haría falta por lo menos «el doble de dinero» para culminar tan sólo los trabajos encaminados a solventar las necesidades más acuciantes del templo berciano, sobre todo con vista a que éste se presente en las mejores condiciones posibles para acoger Las Edades del Hombre del próximo 2007. Ayer, los diputados de las áreas de Cultura y Turismo, junto al presidente de la Diputación y el rector de La Encina, comparecieron ante los medios para anunciar el convenio por el cual la entidad provincial destinaba 150.252 euros a la sustitución de las cubiertas de la basílica y del museo catedralicio de Astorga. De esta cantidad, 90.000 euros irán destinados a reponer las cubiertas de la nave central y una sacristía del templo ponferradino. No obstante, se calcula que la restauración conjunta de La Encina y de la iglesia de San Andrés (ésta también expondrá piezas de Las Edades) asciende a nada menos que 600.000 euros, según el proyecto encargado por la propia basílica. A este respecto, De Cela pidió «el apoyo de toda la sociedad berciana» para hacer frente a una serie de obras encaminadas a conseguir no sólo que se arreglen los desperfectos más notorios, sino a que el tan representativo templo ponferradino luzca su mejor cara dentro de dos años. Una decisión «certera» El presidente de la Diputación, Javier García-Prieto, afirmó que la institución que preside ha sido «certero en la decisión» de firmar un convenio que subraya «el compromiso» del ente provincial con la «puesta en valor» del patrimonio religioso leonés. Por su parte, De Cela informó de que la dotación irá destinada no sólo a cambiar completamente las cubiertas, sino también a hacer visitable el bajo-cubierta de La Encina. El rector calificó el templo de uno de los lugares «de encuentro cultural y religioso más importantes de la comarca», y avanzó otras obras con cargo a la propia basílica tan destacadas como el nuevo Museo de Arte Sacro. También habló De Cela de la «necesidad real» que tenían las bóvedas de esta reparación, puesto que el agua ya se estaba filtrando, y de que las obras de sustitución de las cubiertas deberían finalizar «antes de esta Navidad».