Cultura recibió ayer el manuscrito en la Casa de León para depositarlo en el Centro de la Memoria
Julio Llamazares: «El libro del leonés preso de los nazis es estremecedor»
El hermano de García Gaitero presenta hoy en Juan del Enzina «Mi vida en los campos de la muerte nazis»
La familia de Prisciliano García Gaitero cederá al Ministerio de Cultura para su inclusión en el futuro Centro de la Memoria Histórica el manuscrito y parte de la documentación y correspondencia que este leonés escribió para describir su cautiverio en varios campos de concentración nazis. Así lo acordaron ayer César Fernández Gaitero, hermanastro de Prisciliano, y el director general del Libro, el leonés Rogelio Blanco, en el transcurso de la presentación en la Casa de León en Madrid de Mi vida en los campos de la muerte nazis, que ha publicado Edilesa en una edición revisada por José Luis Gavilanes. En este acto, el escritor leonés Julio Llamazares calificó el relato de Prisciliano de estremecedor y aseguró «que la memoria de un superviviente de estos campos de concentración es más importante que cualquier capitel románico». El autor Luna de lobos y El cielo de Madrid subrayó sobre este manuscrito que cualquier palabra añadida estaba fuera de lugar. Mi vida en los campos de la muerte nazis es un estremecedor relato donde Prisciliano describe con gran lucidez y dignidad su experiencia por tres campos de exterminio que guardó durante muchos años el brigadista austriaco Hans Landauer, que vino a España con 16 años para luchar contra el fascismo y convivió con Prisciliano García en el campo de concentración de Gusen. Precisamente, en el acto celebrado ayer en la Casa de León en Madrid, Landauer contó cómo conoció a Prisciliano. El libro será presentado hoy en León, a las ocho de la tarde en el Instituto Juan del Enzina, por el hermano del preso leonés fallecido en Francia en 1949 y por el citado Gavilanes. Enfermo en la cama de un sanatorio francés, Prisciliano -que moriría prematuramente en 1949, con sólo 39 años-, acometió la difícil tarea de redactar cinco años de torturas: «Me robaron cinco años de juventud y probablemente hayan adelantado mi muerte unos cuantos años, pero me quitaron algo aún más preciado: la personalidad». Cuenta Prisciliano que tras su liberación, al llegar al hotel Lutecia de París, cuando le preguntaron su nombre respondió: «Drei, acht, acht, fünf, sieben (tres, ocho, ocho, cinco, siete) -el número que le marcaron sus verdugos en Dachau-. Gavilanes Laso reconoce haber sentido el dolor de aquel hombre al leer sobre la muerte de un amigo de encierro o al conocer que el propio Prisciliano estuvo al borde del crematorio en un momento en que se le creyó muerto. García Gaitero realiza un fantástico ejercicio de memoria para dar cuenta de todos los españoles que fue conociendo en los campos de concentración, con el fin de que sus familias sepan si finalmente sobrevievieron. Hora: 20.00. Lugar: Instituto Juan del Enzina.