«El óleo es como un juego de niños comparado con esta técnica», dice
Sharon Art presenta las acuarelas hiperrealistas de Antoni Lasheras
El artista llega a reproducir sobre el papel hasta el último detalle de las escenas que retrata

El artista barcelonés, junto a una de sus sorprendentes obras
El pintor Antoni Lasheras (Barcelona, 1954) es un auténtico virtuoso de la acuarela. Sus cuadros, trabajados con técnicas que él mismo ha desarrollado, son absolutamente hiperrealistas, llegando el artista a reproducir sobre el papel hasta el último detalle de las escenas que retrata. Explica el pintor que los espectadores de su obra se acercan a los cuadros para leer en ellos los titulares de las noticias del periódico que ha pintado abandonado sobre una mesa, o para cerciorarse de que las hojas del tiesto que se ve en el bodegón son pintadas o están pegadas sobre el bastidor. La trayectoria de Antoni Lasheras es larga: comenzó estudiando en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona técnicas de diseño textil, su profesión durante muchos años. Durante esa época siempre consagro algún tiempo a la pintura, con lo que su maestría se fue acrecentando. Finalmente, una vez dejado el diseño textil, se consagró de lleno a la pintura, especialmente a la acuarela, aunque en los últimos tiempos ha hecho algunas incursiones en el campo del óleo. «A mí -asegura el artista- pintar al óleo me parece un juego de niños, puedes enmendar el trabajo una y mil veces, si te equivocas repintas encima y no pasa nada. Pero con la acuarela sucede lo contrario, las pincelas tienen que estar perfectamente pensadas y calculadas, pues si das una fuera de lugar estropeas todo el trabajo, que en mi caso resulta largo y laborioso». Primero, el dibujo Antoni Lasheras parte del dibujo: «Sí, dibujar a lápiz una de estas obras me lleva tres o cuatro días, intento que todo quede claro en el cuadro, el dibujo es el culpable de que finalmente se produzca el efecto de volumen, de que las luces y las sombras del resultado final sean las exactas. Por eso dedico mucho tiempo a dibujar el tema¿ y también mucho tiempo a pintarlo con las acuarelas». Los cuadros del artista están basados en la vida cotidiana, en las pequeñas cosas que están ahí y que la mayoría de las veces pasan desapercibidas. Pero Lasheras las pinta con una limpieza sorprendente. Además, consigue con el tratamiento pictórico que otorga a sus bodegones unos efectos muy cercanos al surrealismo. Obras y motivos tan característicos de su producción como son las cajas de botellas vacías, los montones de zapatos abandonados o los bodegones de sobremesa hablan de situaciones imposibles y en muchas ocasiones, inquietantes. Los aficionados a la acuarela tienen la oportunidad de contemplar en Sharon Art la obra de un auténtico maestro del dibujo y, sobre todo, de la acuarela. Horario: de martes a domingo de 18.30 a 21.30. Calle Cervantes, 10, esquina con Dámaso Merino. 1397124194