Actriz
«No me ciega la ambición»
La joven actriz norteamericana protagoniza «Match Point», la última película del cineasta neoyorquino Woody Allen, una tragicomedia que se estrena este fin de semana en España
La actriz neoyorquina Scarlett Johansson
Scarlett Johansson es la nueva chica de Woody Allen. Un sueño más que La joven de la perla ha hecho realidad porque poco después de terminar la tragicomedia Match Point, que ayer se estrenó en España, el cineasta neoyorkino le ofreció ser la protagonista de su siguiente proyecto. Johansson empezó a actuar siendo una niña y, tras Lost in Traslation, tiene a Hollywood a sus pies. En el punto de mira de directores y productores, y con el público y la crítica de su lado, la jovencísima intérprete de El hombre que susurraba a los caballos acaba de terminar The Black Dahlia, de Brian de Plama. Reconoce que es una adicta al trabajo. -«Match Point» ha sido su primera experiencia a las ordenes de Woody Allen. -Fue tan interesante... Aprendí a lidiar con mis ataques de ansiedad porque nunca en toda mi carrera había estado tan nerviosa con un director. Siempre me da miedo empezar una película, pero en esa ocasión quería meterme bajo tierra y desaparecer. Pero sobre todo fue una gran experiencia, no todos los días tienes la oportunidad de rodar con Woody Allen. -Dicen que se llevó muy bien y se lo pasaron en grande. -En esta profesión tienes la oportunidad de conocer todo tipo de gente y de hacer buenos amigos, con algunos incluso estás deseando volver a trabajar. Y eso es lo que me pasa con Allen. -Muchos ven en usted a la nueva musa de Woody Allen. -Sólo soy una actriz que tiene la gran oportunidad de repetir con un gran cineasta. -En «Match Point» es una «femme fatale» ¿se siente como tal? -Todos los personajes que interpreto tienen siempre algo de mí. Cuando termino de filmar, me llevo algo de ellos. -En este filme, Allen sale de Nueva York y se instala en Londres. -Me fascina Londres. ¡Es una ciudad increíble! Soy de Nueva York, pero en Londres estoy como en casa. -Es muy joven y no para de trabajar. -Puede que sea adicta al trabajo. -¿Es una mujer ambiciosa? -Sí, pero no me ciega la ambición. Interpretar es mi trabajo, es mi vida, me hace sentirme útil porque pienso que hay alguien que me necesita. Siempre me ha gustado actuar.