El director de la obra explica la dificultad del teatro de provincias por llegar al gran público
«Celama» opta a un premio Max como mejor espectáculo revelación del año
El leonés Fernando Urdiales advierte de que en caso de que no lleguen ayudas, Corsario desaparecerá
La versión teatral que Fernando Urdiales realizó sobre el texto de Luis Mateo Díez Celama ha sido nominada en representación de Castilla y León para el apartado de Mejor espectáculo revelación en los premios Max, que se fallarán el próximo 13 de marzo en Barcelona. Esta categoría tiene como objetivo dar a conocer espectáculos de calidad que a menudo sólo giran en el ámbito autonómico. El director de Teatro Corsario, Fernando Urdiales, ha manifestado que resulta cuanto menos sorprendente que la compañía haya sido reconocida con esta nominación después de 25 años de trabajo. «La explicación hay que buscarla en el hecho de que los premios Max se dividen entre los espectáculos que se realizan en Barcelona y los que se montan en Madrid; el resto, los de los pueblos, somos periféricos, y lo llaman revelación para no hacerlo de manera más cruda», explica. Urdiales añade que, en cualquier caso, un premio siempre es bienvenido y recuerda que, a pesar de todos los galardones que ha recibido Celama -el último a la Mejor adaptación teatral en el 2004-, ésta ha sido una obra con un recorrido difícil que no ha sido tan difundida como se merece. El mundo de los perdedores El director de Teatro Corsario manifiesta que la escenificación de la novela de Luis Mateo Díez trata de reflejar un mundo en trance de desaparición. «Despoblación y desaparición de la cultura; Celama es una metáfora que tiene carácter universal», dice. Urdiales añade que la obra está impregnada de la ética de los héroes pequeños e insignificantes. ¿Héroes o antihéroes? «Son perdedores y, en ese sentido, son antihéroes; pero se trata de seres humanos sometidos a circunstancias límite que Luis Mateo trata con un pulso lírico extraordinario, lo que hace que la escasez y la pobreza se conviertan en atributos». Acerca de la evolución de sus proyectos, considera que no hay demasiada conexión entre su primera escenificación, Sin abuso de desesperación , de Tenesse Williams, y Celama . «Es cierto que Williams, al igual que Faulkner describe el mundo del perdedor en algunas de sus obras, pero tengo que decir que llegué a Celama a través de otros caminos», asegura. Habla con satisfacción de la última iniciativa teatral de Corsario, La barraca de Colón , que llegará a León el próximo nueve de marzo. «Es un universo poblado por personajes de circo que cuentan de manera iconoclasta la vida de Colón». Describe Urdiales esta fiesta escénica como próxima al expresionismo y asegura que para el público conocedor de su obra, será una sorpresa. «Acostumbrados a nuestra paleta oscura, ésta tiene un tono más brillante y cómico», manifiesta. Para el director, Colón es un personaje antipático por su codicia y los valores que representó a lo largo de su vida. Sin embargo, vuelve a cerrarse el círculo y nos encontramos con esos perdedores con sentido de la novela americana. «Le salvan sus últimos años de existencia, aquellos en los que la vida le convierte en un héroe caído, su otro yo», explica. Ayudas al teatro Fernando Urdiales vive con inquietud la situación actual que vive el teatro en España. Reitera que las únicas compañías que realmente llegan al público son las de Madrid y Barcelona, mientras que el que se gesta en provincias tiene las de perder. «Hay mucho complejo», lamenta. El director teatral considera que debería llegarse a un sistema más descentralizado, como el que se desarrolla en Francia. Asimismo, y aunque especifica que Teatro Corsario recibe subvenciones de la Fundación Siglo, recuerda que si la Comunidad quiere una compañía teatral debería apostar de manera más firme por ella. «No recibimos una compensación económica suficiente», lamenta, y añade que la vida de Corsario peligra de seguir así las cosas. «Con el montaje de La Barraca hemos tocado techo. No podemos continuar de esta manera porque, aunque somos rentables, a partir de ahora será difícil retomar el territorio de los clásicos», manifiesta. «Le salvan sus últimos años, aquellos en los que la vida le convierte en un héroe caído» FERNANDO URDIALES Director de Teatro Corsario