Lapsus histórico
Igoa Mateos ensalzó la figura de Barja diciendo que «el compositor orensano afincado en León ha sido la máxima figura musical que ha tenido esta provincia en toda su historia musical reciente, si exceptuamos al astorgano Evaristo Fernández Blanco, quien por otra parte no vivió nunca en León capital», olvidándose de dos figuras señeras: el compositor Rogelio Villar González (León 13-11-1873-Madrid 4-11-1937), con obra sinfónica breve pero muy interesante y un ingente trabajo pianístico, vocal y camerístico excelente; y Pedro Blanco (León-1883- Oporto-1919), con obra sinfónica, un concierto para piano y orquesta y un importantísimo ciclo vocal.