El pintor quiere realizar con ellas un recorrido por el callejero
«Monseñor» propone sacara la calle elcalendario de San Isidoro
Luis López Casado anima a los artistas a que realicen réplicas en piedra de las pinturas románicas

Imagen de un montaje realizado por «Monseñor» del calendario agrícola
El artista Luis López Casado, Monseñor , propone la realización de unas réplicas del calendario agrícola esculpidas sobre piedra con el fin de situarlas en lugares estratégicos de la ciudad a modo de ruta. La idea ya le fue comentada hace años a la que fuera concejala de Cultura con el anterior equipo de gobierno de Mario Amilivia, Inés Prada, quien le manifestó al pintor la necesidad de que éste, como gran conocedor del románico, presentara un proyecto. Monseñor solicita que sea el Ayuntamiento el que saque a concurso la idea con el fin de que puedan presentarse varios artistas a este proyecto y recuerda que el calendario agrícola de San Isidoro es un motivo universal que podría salir a la calle en forma de esculturas con el fin de hacer con ellas un recorrido por el callejero, extendiéndose por los rincones de la ciudad, acercándose a la muralla, jardines o plazas. «Se trata de una obra muy querida por todos, ya que muchos llevamos denrto la naturaleza y el campo y esas faenas que se reflejan y que muchos de nosotros realizamos en otros tiempos», explica Monseñor , que añade que poner en marcha un proyecto como este supone reconocer el «completo libro de cultura» que la provincia debe a los labradores. «Hagamos un homenaje a tanto sudor nacido de hoz y guadaña», destaca. Desde Villar de Mazarife Luis López Casado vive desde hace algo más de una década en la localidad de Villar de Mazarife, donde también tiene su taller. Su producción artística se reparte principalmente entre las casi dos mil tablas románicas, las quinientas obras de pintura moderna, varios centenares de pergaminos y miles de piezas artesanas realizadas en materiales de madera, barro y piedra. Toda su obra se encuentra distribuida por los cinco continentes, entre instituciones, organismos, museos y particulares, como el Museo de los Caminos-Palacio Gaudí de Astorga, San Isidoro de León o el Museo Louvre de París. Manuel Linares Rivas hablaba hace menos de un año del artista de esta manera: « Monseñor desempolvó la tradición pictórica de la Baja Edad Media, recuperando la técnica, las singulares definiciones cromáticas y la belleza minimalista de que hicieron gala los artistas de aquellos tiempos. Sus obras, fruto de una fina intuición y de una técnica muy cuidada, reflejan escenas de la vida cotidiana, con anónimos trabajadores y magnates y altos representantes de curias y cortes, de hace algunas centurias, y toda una teoría de referencias a las advocaciones y patrocinios de la Iglesia Católica».