El maestro no entiende que la afición no valorase el gran espectáculo que se vivió en El Parque
Ponce defiende a toros y a toreros Molés pone el critero y Vile el peso en vino para los triunfadores de la tarde
El de Chiva y El Cid participaron en las tertulias que dirige Molés y organiza el Diario de León
«Ha sido una de esas tardes en las que de verdad disfrutas de lo que haces. Una tarde completísima. Una corrida para salir a hombros los cuatro toreros y el ganadero. Pero en general no ha habido esa sensación en la gente», aseguraba un elocuente Enrique Ponce en las Tertulias Taurinas de León, que diariamente organiza en el Hotel Conde Luna el Diario de León, con la colaboración del Club Taurino Leonés. El de Chiva, el gran ídolo de la afición local hasta la irrupción de El Fandi, ayer hundido por el peso del acero, se mostró un tanto desencantado con la actitud del público leonés que, a su juicio, no dio valor a lo que ocurrió en El Parque. «Es una plaza en la que he toreado mucho y, como quien dice, aquí también nací de alguna manera en aquella desgraciada tarde que está en la mente de todos. Es una plaza en la que siento mucho el cariño de la gente. Y hoy me he sentido un poco decepcionado porque ha habido un enfado tonto cuando el segundo toro ha tardado tanto en caer. Eso es bonito. Es bonito ver morir así a un toro tan noble. Así lo entiendo y porque así lo siento también, lo he adornado un poquito. Posiblemente eso me haya costado la segunda oreja. Pero yo el toreo lo entiendo así», defendió. Y aseguró tajante: «Debió ser una tarde de tres o cuatro orejas para mí. Al menos esa es mi apreciación personal». Pero Ponce hace defensa de todo el cartel y lamenta que la espada arrebatase el triunfo a los dos componentes del cuarteto que no salieron por la puerta grande. Y lamente también que no se haya entendido en valor de los toros, de todos, que se lidiaron ayer. Como cada año, el prestigioso crítico taurino Manolo Molés condujo la tertulia que ayer contó, como siempre, con mucho público, pero también con la presencia de los dos triunfadores de la tarde, Enrique Ponce y El Cid, así como con la presencia y los comentario de una leyenda, Antoñete. También como es tradición, los triunfadores de la tarde recibieron su peso en buen vino de León: 66 litros para Ponce y 77 para El Cid. Aparece con ellos en la fotografía el delegado de Ventas de Vinos de León-Vile SA, Marco Antonio Herrero.