El padre del triunfador de la tercera de feria en El Parque es natural de La Virgen del Camino
Abellán atribuye el arrojo torero a su ascendencia leonesa
«Da gusto torear aquí, por la plaza, por el público y porque los toros embisten», dijo
Es una figura en los ruedos. Sin duda. Y ayer lo demostró por segunda vez en León saliendo por la puerta grande. Y es un figura en las Tertulias Taurina de León, que organiza en el hotel Conde Luna el Diario de León bajo la dirección de Manolo Molés y con la presencia el maestro Antoñete como comentarista. Miguel Abellán es un tipo con carisma y con un sentido del humor tan desbordante que anoche le hizo varios quites al conductor del debate. Es madrileño de nacimiento, pero presume de raíces leonesa. Su padre, muy popular en el mundo de los toros, en el que hizo oficio, es natural de La Virgen del Camino. «Estaba claro que algo de León tenía que llevar en las venas», dijo el matador a las primeras de cambio en una tertulia que monopolizó. «Siempre tuve muchas ganas de torear en León. El año pasado tuve la oportunidad, salió bien y el empresario, que se portó como un caballero, me hizo repetir. Creo que me ha ganado el derecho a estar el año que vine», dijo. Y se extendió en sus sensaciones: «La verdad es que da gusto torear aquí, por la plaza, por el público, que es muy cariñoso, y por los toros, que siempre embisten». No le faltó elocuencia al torero, que reunió a un buen número de fans entre el público. Sin embargo eludió hablar de su relación con Natalia Berbeque, con cuya presencia en la plaza se especuló ayer. La desmintió. La tertulia dio para más, como para agradecerle al presidente de la plaza que corrigiese las actitudes denunciadas anteayer en este mismo foro y recogidas en la edición de ayer de este periódico. El reloj de la plaza estaba, por fin en hora, la corrida comenzó puntualmente y los trofeos se entregaron con criterio. Y eso es muy de agradecer.