Pianista
«Mi única manera de dar las gracias es a través de la música»
La Joven Orquesta Nacional de España y Javier Perianes, alumno de Barenboim, ensayan esta semana en León, antes de su concierto del domingo, el repertorio de su nueva gira

Javier Perianes, es, según la crítica especializada, el mejor pianista de España
Con 28 años y una de las carreras pianísticas mejor consolidadas de este país, Javier Perianes (Nerva, Huelva, 1978), regresa a León (Auditorio, domingo 30, a las 20.30 horas) para interpretar, acompañado por la Joven Orquesta Nacional de España), las Noches en los Jardines de España , de Falla, a las ordenes del maestro alemán Lutz Köhler, en el que será el programa piloto con el que la citada orquesta inicia su gira por Alemania. Abierto y sincero, Perianes nos habla en esta entrevista de sus progresos, y de su trabajo como alumno directo de Barenboim, bajo cuya batuta ha tocado con gran éxito hace tres días en Marbella el concierto nº 5 de Beethoven, Emperador . De su relación con León y en concreto con la Fundación Eutherpe, donde ha sido invitado en numerosas ocasiones, así como sus proyectos inmediatos, el mejor pianista de España según la critica especializada se nos muestra en esta entrevista exclusiva para Diario de León, tremendamente cercano y revelador. -Después de conocer su currículo y ver el impresionante listado de sus maestros, como Julia Hierro, Lucio Muñoz, María Ramblado, Ana Guijarro, Josep Maria Colom, Daniel Barenboim, la verdad es que tu carrera parece un sueño... -Es cierto y no puede dejar de enorgullecerme. Cualquiera firmaría el estudiar con unos maestros así. Lo único, hacer una pequeña apreciación. Al maestro Barenboim le estoy y estaré siempre agradecido por sus consejos y por sus increíbles e interesantísimas clases, que ha tenido a bien regalarme, pero no podría nunca tener la osadía de considerarle mi maestro, puesto que el contacto con él ha sido menos intenso y más esporádico. Pero el resto han sido fuentes de sabiduría inagotables a los que, insisto, nunca podré agradecerles todo lo que me han regalado, pero recibirán mi reconocimiento a través de la música que interprete. Es mi única manera de decirles gracias. -¿Cómo ha surgido su colaboración con la Jonde? -Es la primera vez que colaboro con la Jonde, y ha surgido de una propuesta que me ha hecho el maestro José Luis Turina, al que se lo agradezco profundamente. Es una gira que comienza en León y culmina en el Concerthaus de Berlín pasando antes por Friburgo. -En León repite las «Noches» que tocó en Sevilla no hace mucho, ¿es un concierto que le atrae especialmente? -No en especial, y de hecho no lo he tocado demasiado. Aunque no posee la brillantez que muchos pianistas desearíamos, sin embargo es un concierto hermoso que hizo con la mejor de sus sonrisas pero con la mayor de sus durezas. -Barenboim apareció en su vida y parece que en algo la ha cambiado -En efecto. El hecho de tener la suerte de poder trabajar directamente con un maestro de la talla de Barenboim no sólo te enriquece, sino que te da fuerzas para empresas mayores. El maestro me invitó a Berlín a estudiar con él y surgio la oportunidad de las clases magistrales con otros pianista como Alexio Bass, como Lan Lang, etc. Luego le propusieron al maestro dirigir la Joven Orquesta de Andalucía y me llamó. Me puso como condición de que yo fuera el solista del concierto y de ahí surgió la posibilidad de interpretar un concierto fetiche como el Emperador . -¿Cómo elige sus repertorios? -No siempre tengo un criterio, a veces la elección del repertorio responde a compromisos previos de obras a interpretar en un ciclo concreto, festival o encargo. Entre las próximas obras que me gustaría abordar se encuentran la última sonata de Schubert, D. 960 en Si b M y algunas sonatas de Beethoven; y en cuanto al repertorio con orquesta estamos en las mismas, muchas veces tienes que trabajar la obra que tal o cual orquesta te sugieren. -Cuenta Margarita Morais que en un concierto te sucedió algo con unos zapatos y una señora... -¡Ah, sí! Fue en un concierto en Marbella. Olvidé los zapatos en el hotel y recuerdo que me puse los de un cellista de la orquesta. Con la tensión, ni me di cuenta que él calzaba un 46 y frente a mi 41 temo debí parecerme bastante a Milikito . Era el Jeunhomme de Mozart y salió bonito, aunque quizás algo grande de talla. Lo de la señora fue en otro concierto con orquesta. En la segunda parte me senté entre el público y una señora preguntó qué me había parecido el chico joven y despeinado que había tocado en la primera parte. No supe qué responder. Creo que al final le dije que no estaba mal, pero que le quedaba mucho por aprender. -¿Qué actividades tiene previstas para el verano? -Continuar con conciertos en Valencia, Granada, Galicia, Sevilla, etc. Presentaciones con orquestas europeas como la Zagreb Philarmonic o la London Symphony; la vuelta al Festival de La Roque D'Antheron y recitales en el Festival de Ravinia, en Estados Unidos. Cada proyecto igual de ilusionante.