| Entrevista | Víctor Sandoval |
«En un programa político tomaría parte, se me vería el plumero»
Es el nuevo sustituto de Jorge Javier Vázquez en el popular programa de sobremesa «Aquí hay tomate», que durante estos días veraniegos llega a ser líder de audiencia en su franja
Víctor Sandoval asume la presentación del programa con entusiasmo
Se encuentra como pez en el agua en Aquí hay tomate (Telecinco), programa rosa que llega a liderar la audiencia del día en la televisión veraniega y disipada. Víctor Sandoval, el sustituto de Jorge Javier Vázquez en la revista del corazón más seguida, se reconoce una persona «excesiva» pero no alocada. Le gusta interpretar su papel frente a la televisión, un medio que le fascina desde niño, darle ese toque viperino -él dice que sólo se trata de ironía- que es más o menos visible según qué personaje. -«Aquí hay tomate» reina en la programación de este verano ¿Será por el calor? -No. Yo creo que es por el caso Malaya que está de actualidad y despierta interés en todo el mundo porque conecta con el corazón, con la política, con lo social... Es una estafa política de primer orden y, encima, afecta a una persona muy famosa, Isabel Pantoja, por su relación con Julián Muñoz. -¿No hay otros temas? -De corazón no. Está Soraya (cantante de Operación triunfo ) y su extraña dicción a la hora de cantar. -¿A qué atribuye el éxito de los temas rosa en la televisión? -Siempre han gustado; desde que Amilibia hacía en Bla, bla, bla la crónica social siempre ha sido la estrella de la prensa. Eso y los sucesos. Interesan tanto como la política, la economía o el deporte. -¿Dónde está el límite a la hora de ser incisivo? -En no faltar al respeto, sólo que cada personaje tiene un umbral de respetabilidad diferente. Hay personas que venden su intimidad y lo respeto, pero hay otras que fabrican intimidades inventadas; con esas personas no existe límite. Mienten a los periodistas y al público. -Parece que la televisión ha ejercido en usted una fascinación desde la niñez. Leo que se quedó extasiado cuando fue a un programa de Torrebruno («La guagua») cuando tenía 9 años... -Totalmente cierto. Me sorprendió mucho todo este mundo. Los decorados, los famosos que llevaban trajes de época para los Estudio 1 , las cámaras. Quise ser actor, meterme en otros personajes. Pero mis padres decidieron que cursara una carrera y por eso estudié periodismo, pero no lo terminé, aunque me reconozco periodista de oficio. -Ha grabado un disco, ha trabajado como actor, presenta programas. ¿Ha encontrado su sitio? -Yo interpreto las canciones de la misma manera que presento un programa con mi toque interpretativo personal. Mi gestualidad, mis movimientos y mis cositas. -¿Qué personaje rosa le ha fascinado? -Ana Obregón. Me encanta. Es una mujer que no tendría que hacer las cosas que hace porque es rica de cuna. Trabaja mucho en lo que le gusta y con éxito. Y ella sigue trabajando con una sonrisa, y con cincuenta y tantos años se deja ver en bikini. Idolatro a Ana García Obregón. -Y el mundo rosa también le encanta. No le veo presentado un telediario... -Me interesa la política porque vivo en un Estado de derecho, pero en un programa político tomaría parte, se me vería el plumero.