Ministra de Cultura
«La Catedral es una prioridad del Gobierno, hay y habrá dinero para ella»
La ministra de Cultura acusa a la Junta de Castilla y León de no presentar ante el Plan Nacional de Catedrales las necesidades de inversión que tiene el templo leonés

Carmen Calvo se mostró tajante en el compromiso del ministerio con Leer León
Tiene decenas de cifras en la cabeza. Puede que las haya memorizado antes de llegar a León, pero demuestra que sabe de lo que habla. Odia los insultos en política y no quiere descalificar a otras administraciones, pero le gusta dejar las cosas en su sitio. Que se sepa lo que ha hecho el ministerio de Cultura por León y lo que ha dejado de hacer la Junta. -¿Es partidaria de crear una cátedra sobre Literatura Leonesa? -Respetando la autonomía que cada universidad tiene para configurar sus plazas y el contenido, creo que hay materia histórica acerca de lo que han aportado los escritores leoneses y un presente brillantísimo como para que la Universidad de León se lo plantee. La vocación de las universidades es atender al espacio más concreto en el que están asentadas y dado que los terrenos literarios son universales, pero también locales, podría ser una idea buena. -¿Qué papel cree que ocupan los escritores leoneses en el panorama nacional? -Es un mundo especial. Hay quien dice que los autores no son de donde nacen sino de donde sueñan, y yo creo que el espacio leonés es un espacio soñado e imaginado desde el que se habla desde hace muchos siglos y se sigue hablando. Sus autores han sido laureados en muchos premios muy importantes. Existe ese León literario por sus paisajes y por sus autores. -¿Le darán el Premio Cervantes a Gamoneda? -Espero que sí, lo digo como lectora y como ciudadana. Como ministra, no tengo ni voz ni voto en ese jurado, que se reúne de manera libre e independiente. Mi papel se limita a aceptar el fallo, a felicitar al premiado y a organizar con todos los honores la celebración de entrega. Mi papel como ministra es ése y ése es el que debe ser: aceptar lo que el jurado decida. Dicho esto, sí que debo decir, como ciudadana y como lectora, que me acercaría muy gustosa a felicitar a Gamoneda como Premio Cervantes. Es un asunto en el que habría mucha gente en la misma dirección. -¿Ha servido para algo el Plan Nacional de Promoción de la Lectura? -Las cifras de inversión de este Gobierno para seguir haciendo crecer los hábitos de lectura entre los españoles demuestran que obras son amores. Yo en el 2004 me encontré en la Secretaría de Estado que el presupuesto que se dedicaba a la compra de libros y, por lo tanto, a mejorar las bibliotecas públicas, era 129.000 euros. El Ministerio invertirá el próximo año 20 millones de euros. Creo que hay cifras que lo explican casi todo, en la política y en la vida. Cuando se hace un esfuerzo tan grande por comprar libros es para que los autores puedan vender sus libros, las editoriales puedan seguir su negocio legítimo, las librerías puedan seguir existiendo como negocio, las bibliotecas estén cada día mejor dotadas con los libros que el público busca realmente y, en resumen, para tener más ciudadanos lectores. Para esto hace falta una decisión económica que haga posible este dicurso de compromiso, absoluto, y yo diría que casi histórico de un Gobierno de España con la lectura. Luego, es verdad que la realidad nos ayuda, porque en poco tiempo hemos crecido casi tres puntos. Estamos en el 57% de lectores en nuestro país. Dejamos atrás ese ecuador tan doloroso que suponía pensar que la mitad leía y la otra mitad, no. Acabamos de firmar un acuerdo con la Junta y le hemos traspasado 562.000 euros para la compra de libros. Lo hemos hecho así para que compren los libros en las librerías de Castilla y León, para apoyar la red de librerías de la comunidad. Los últimos dos lotes que han llegado para bibliotecas públicas irán para Armunia y Puente Castro. -El año pasado su ministerio prometió al menos 150.000 euros para la muralla ¿Qué hay de esa inversión? -La inversión en la muralla está incluida en los Presupuestos Generales del Estado, tal y como nos comprometimos. Se trata de una parte muy importante del patrimonio de León. Está en los presupuestos. Es una partida de 150.000 euros para la muralla y formará parte de un convenio con el Ayuntamiento. -El director general del Instituto de Patrimonio Histórico, Álvaro Martínez Novillo, prometió el año pasado una partida para restaurar el triforio y la techumbre de la Catedral ¿Se contempla en el presupuesto? -De momento, estamos trabajando en los cuatro arbotantes y estamos invirtiendo 220.000 euros. Lo digo para que a nadie le quepa duda del compromiso que tenemos con la Catedral de León, en el que hemos estado casi siempre -también mis predecesores-. La interlocución directa para el ministerio es la Conferencia Episcopal. Antes de que acabe noviembre, habré firmado un acuerdo en el que programaremos las siguientes catedrales en las que trabajar. Hasta el momento, hemos trabajado en dos años y medio en 28 catedrales y queremos abarcar otras 41. Este año hemos incrementado el presupuesto para catedrales en un 47% y vamos a invertir doce millones de euros sólo para el año que viene, que es parte de una decisión política importante. Cuando yo recibo el Plan de Catedrales del anterior Gobierno lo hago con el famoso 1%, con lo que cada proyecto había que negociarlo con otros ministerios. Decido que el Plan Nacional de Catedrales esté directamente en el Ministerio de Cultura, porque es más rápido y porque las catedrales son monumentos excepcionales que no pueden estar en el mismo panorama que el resto del patrimonio civil o religioso. Así que la gran novedad será que la Catedral de León, que es una prioridad para la Conferencia Episcopal, lo será para el Gobierno. No es un asunto de dinero, sino de que los técnicos indiquen cuáles son las necesidades prioritarias. Tampoco es un asunto de controversia política. Hemos de ir de manera coordinada el Cabildo y el Gobierno. Para nosotros, la Catedral de León es un objetivo. Hemos invertido en la de Astorga sin ningún problema y sin parar, con lo que no es nunca un asunto de dinero, sino un problema de encontrar el acuerdo conveniente y en la dirección conveniente. Representantes del ministerio han venido a muchas reuniones y he visto polémicas en la prensa que, desde mi modesto punto de vista, son etéreas, no están en la realidad. El ministerio está dispuesto a intervenir, lo estamos haciendo. Se trata sólo de saber en qué sitio por razones técnicas conviene que esté el ministerio y que, de manera coordinada estén también los patrocinadores y mecenas que haya, y la propia Junta, que es además quien tiene la tutela transferida. -Su partido ha acusado a la Junta de no haber pedido desde el año 2000 dinero para la Catedral de León con cargo al Plan de Catedrales ¿Es cierto? -Pues eso es una verdad. El Plan de Catedrales con el primer Gobierno Aznar tenía un presupuesto de mil millones. Aquello era de risa. Después el ministerio lo derivó al 1% Cultural, que tiene mucha complejidad de tramitación, porque políticamente significaba que el ministerio no era capaz de asumir las catedrales, siendo tan importantes como son. Nosotros hemos terminado en estos dos años muchas fases que puso en marcha el Gobierno anterior, porque las catedrales están por encima de los cambios políticos. La decisión que hemos tomado es aumentar el dinero y asumirlo directamente el ministerio, pero las comunidades autónomas son las que tienen la tutela técnica, con lo que sin el consentimiento de éstas, es muy difícil que lo hagamos bien. Las comunidades tienen la llave técnica y jurídica para supervisar el proyecto técnico. Si no lo hacen y no lo tienen entre sus prioridades, es muy difícil que el ministerio trabaje. A mí no me gusta hacer política, todo el día recordando a los demás sus responsabilidades y sus problemas. Hacer política es asumir yo los míos y, además, dar solución a las competencias que tengo. Lo digo en una comunidad autónoma en la que algunos han hecho bandera de un problema para, seguramente, tapar sus propios problemas. Lo digo con cinco recursos ganados en el tema de los papeles de la Generalitat del Archivo de Salamanca. Mi modelo de hacer política no es envolverme en ninguna bandera. Si las comunidades autónomas tienen la llave técnica para echar un proyecto atrás, y lo pueden hacer, el ministerio se siente maniatado y, curiosamente, los titulares se vuelven contra nosotros. La realidad es que el ministerio ha invertido sin parar en la Catedral de Astorga sin tener ningún problema para invertir en la de León, sin ningún problema económico, que es lo importante. Ojalá tuviera yo para todas las demandas del ministerio la misma respuesta: no tengo problemas para intervenir. En muchos casos, hay que decir que no , pero no para las catedrales. Tal es así que hemos invertido más que nunca, que tenemos la programación de inversión mayor que nunca y el acuerdo con la Conferencia Episcopal más nítido que nunca. Por lo tanto, es un asunto de poner el dinero donde realmente hace falta (técnicamente hablando) en la Catedral de León y coordinadamente. Lo que no vale son los titulares que a veces leo, sobre todo cuando el ministerio ha estado siempre interviniendo en la Catedral de León, no ya yo, sino mis antecesores, de mi partido y de otro partido. No valen algunos titulares de corto plazo, no sé para qué porque nosotros nos iremos y las catedrales se quedarán. Mi compromiso es bastante más importante que hacer política a corto plazo. -¿Y las inversiones pendientes en Las Médulas? - Ocurre lo mismo. El año pasado coloqué una subvención de 600.000 euros, porque la prometí cuando vine a León hace dos años. El proyecto que debía presentar la Junta no existía, y no pude ejecutar ese presupuesto. Lo derivé a los ayuntamientos implicados en la zona de Las Médulas para que arreglaran entornos, pero mi compromiso era el Centro de Interpretación. En el mes de abril se lo hice saber al presidente en el Arqueológico Nacional, le dije que estaba preocupada porque teníamos el dinero y no había proyecto. Fue decírselo y a los veinte días había un proyecto. Este año hemos puesto otros 400.000 euros para el proyecto de Las Médulas, pero es que para mí hacer política para tu autonomía es aprovechar todos los balones posibles que te dé otra administración, aunque sea de otro color, pero nunca lo contrario. -¿Qué opinión le merece la polémica sobre el Taller de Vidrieras? - He visto en la prensa que ha habido peligro de que desapareciera el taller. Las vidrieras de la Catedral son importantísimas. Cuando algo funciona es una pena que pueda perderse. Tengo muchos casos en los que hay un compromiso firmísimo del Gobierno de la nación y a veces es difícil trasladar a los ciudadanos el hecho de que el problema está en los tiempos y plazos administrativos y burocráticos y que a veces, como en este caso, no se facilitan las cosas desde otras instancias. No es de recibo que cuand o el ministerio viene y se reúne se dice que no avisamos a los demás. Nosotros nos reunimos con quien nos convoca.