Las falsificaciones eran tan perfectas que se comercializaban como originales en las tiendas

Desarticulan el clan pionero de la piratería, que operaba desde León

Uno de los diez detenidos es un leonés de 50 años que responde a las iniciales de F.B.F.P.

ÓSCAR CELA

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Dolores Cela - león/lugo
León

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La Guardia Civil ha desmantelado una red que llevaba años dedicada a la falsificación de cedés y deuvedes, integrada por personas que están catalogadas en el sector de la producción musical como pioneros de la pirateria y que cuentan con antecedentes delictivos por este mismo motivo. Entre los diez detenidos en la operación Cancionero está un leonés de 50 años que responde a las iniciales de F.B.F.P.. El resto, fueron detenidos en Lugo, Pontevedra, Orense, Vizcaya y Valladolid. Seis de ellos han ingresado en prisión, aunque la Guardia Civil no da por cerrada la operación. El cabecilla de la red es Bonifacio P. G., que vivía en un lujoso chalé de cinco plantas en Munguía (Vizcaya), valorado en más de dos millones de euros. Los agentes intervinieron en estas provincias 100.000 copias listas para ser distribuidas y 1.000 discos originales, algunos de ellos recién salidos al mercado y otros inéditos. También disponían de producciones propias, como las socorridas canciones veraniegas. Un negocio de 15 millones La Guardia Civil calcula que en los últimos años podrían haber realizado y distribuido falsificaciones por valor de más de 15 millones de euros. En la operación se intervino abundante material de última generación para duplicar discos, valorado en 240.000 euros. Las copias las comercializaban fundamentalmente en mercadillos, al mismo precio que las versiones originales. Todos ellos están acusados de estafa y de un delito contra la propiedad intelectural. Un disco adquirido en el mes de marzo en la feria de Mondoñedo puso en marcha la operación. Según el presidente de los productores de música de España (Promusicae), «la red engañaba a las tiendas y vendía los discos al mismo precio que los legales. Les costaba dos euros y ganaban 15. Son de peor calidad, pero dan el pego. El consumidor cree que el cedé no salió bien de fábrica porque ve pequeños defectos en el cuadernillo, el corte o la letra. La falsificación es tan perfecta que incluye la pegatina: Anunciado en TV ». La Guardia Civil necesitó tres camiones para poder transportar los cien mil cedés, deuvedés y MC incautados en la operación y que estan valorados en 1,2 millones. Tambien intervinieron 60.000 carátulas y etiquetas, maquinara de impresión, estuchado y retractilado de última generación, que utilizaban para elaborar las copias. Las falsificaciones eran de tal precisión -incluían los libretos con la letra, las pegatinas y el sellado de plástico de idéntica textura que el original-, que para constatar que se trataban de copias la Guardia Civil tuvo que recurrir a peritos de Promusicae (Promotores de Música de España).

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