Las galerías Benito Esteban y Raquel Ponce exhiben obras del leonés
Carlos Cuenllas triunfa con sus esculturas en Salamanca y Madrid
La Universidad de Valladolid acaba de adquirir una de sus piezas, «Fisura», para su colección

Una de las obras que Cuenllas muestra en la sala Raquel Ponce
«Ten siempre en tu mente a Ítaca/ La llegada allí es tu destino/ Pero no apresures tu viaje en absoluto/ Mejor que dure muchos años/ y ya anciano recales en la isla/ rico con cuanto ganaste en el camino/ sin esperar que te dé riquezas Ítaca». Éste es un fragmento del poema del griego Kavafis que ha servido de inspiración a Carlos Cuenllas para su exposición Isla Plácido , que se presenta estos días en la galería Benito Esteban de la capital salmantina. La muestra supone una intervención espacial, creando en la sala un ambiente peculiar mediante la utilización de la luz, que pretende remitir al espectador al romanticismo alemán. La exposición parte del concepto filosófico acuñado por Novalis de que la vida es un viaje en el que la respuesta es el origen. En esta escenografía, la isla simboliza el lugar de donde procede cada uno. Por eso el nombre de esta isla particular es Isla Plácido, que es el nombre del padre de Cuenllas, por eso es la pieza que emite luz. La isla está formada por tubos de acero inoxidable con diferentes alturas, rematados cada uno por una pieza circular de cristal de 55 centímetros de diámetro. Cada cristal está trabajado como si fuera una pintura, creando texturas visuales y presentando una amplia gama cromática mediante el empleo de diversos pigmentos, y cristales. Por otra parte, la escultura titulada Fisura ha sido adquirida por la Fundación Jiménez Arellano de la Universidad de Valladolid. Pero el escultor leonés también presenta estos días en la galería Raquel Ponce de Madrid su exposición Límites confinantes : en ella pueden verse varios de sus últimos trabajos realizados, como viene siendo habitual en este artista, en materiales industriales.