| Reportaje | Concha Casado o el amor a la tierra |
La guardiana del patrimonio leonés
A sus 86 años la historiadora Concha Casado Lobato dedicará sus esfuerzos a restaurar La Cabrera y a salvar las fábricas de alfombras de los Nistal y de curtidos de Santa María
La etnógrafa leonesa Concha Casado Lobato contempla una gran vista de la ciudad de León
Concha Casado Lobato (León, 1920), etnógrafa, filóloga, investigadora, intelectual, autora de innumerables publicaciones e impulsora de museos es, sobre todo, conocedora, defensora, conservadora y divulgadora de la cultura y las tradiciones de su tierra. Mucho le debe la provincia a esta mujer que dedica su empeño y entusiasmo a profundizar en los legados del pasado para procurar que tengan futuro en un mundo en el que prima lo inmediato y casi todo tiene fecha de caducidad. La agenda de trabajo de Concha Lobato está repleta. A sus 86 años mantiene una actividad intensa en la que se combinan las publicaciones, proyectos culturales, su tarea como comisionada de Patrimonio de la Junta y patrona de la Fundación Hullera Vasco-Leonesa y la organización de ciclos, charlas y exposiciones. Destaca con rotundidad que quiere ocupar «lo que me quede de vida» en tres proyectos concretos, fiel reflejo de su trayectoria e inagotable dedicación al patrimonio leonés. Una de sus mayores aspiraciones es que La Cabrera conserve su arquitectura tradicional «tan enraizada en el paisaje. Que se valore y restaure cuidadosamente. Sobre todo dos pueblos: Villar del Monte y Forna, donde ya se ha iniciado y la Junta, el director general de Patrimonio, se ha interesado por ello. Pienso que si seguimos cinco o seis años le daremos un buen empujón a eso. Quiero ver todo el confort del mundo pero conservando las tipologías y los materiales tradicionales», explica. También tiene como prioridades el futuro del taller astorgano de alfombras y tapices artesanales de los hermanos Nistal y que no dejemos que desaparezca la fábrica de curtidos de Santa María del Páramo.