Los estudios Pixar estrenan mascota: una rata gourmetAntonio Prianterecrea los últimosdías de Larra en «El corzo herido de muerte»
Los estudios Pixar, de la mano de Brad Bird, estrenan nueva mascota: Remy, una rata hecha y derecha pero con una gran pasión por la buena mesa en Ratatouille. «Ahora tendré que aclarar a los niños que mejor empiecen como mascotas con ratas de laboratorio que ratas de cloaca», bromeó Bird, divertido con sus nuevas creaciones animadas. «O que darles la merienda no es una buena idea», agrega sin poder parar ante las repercusiones de su nueva creación. «Pero sobre todo que, si invitan a una rata a su cocina, que sea Remy, que no dejen que ninguna otra les cocine», añade imparable. Ese es el humor de este director nacido en Montana (EEUU) hace 49 años, capaz de darle al espectador de cualquier edad algunos de los filmes animados más venerados de los últimos años, ya sean dibujados a mano ( El gigante de hierro, 1999) o por ordenador ( Los Increíbles , 2004). Ahora Bird es el padre de Remy, esa pequeña rata de campo con un talento especial para la cocina. El novelista Antonio Priante recrea en su nueva obra, El corzo herido de muerte , los últimos días del periodista y escritor Mariano José de Larra, encerrado en su casa madrileña, en el invierno de 1837, mientras escribe trece epístolas a su amigo Ventura de la Vega. En este relato quiere Priante mostrar al Larra más íntimo, pocos días antes de suicidarse y de que Dolores Armijo, su amante, acuda a su casa en búsqueda de unas significativas cartas. No es la primera vez que Priante se transmuta en un personaje histórico, puesto que antes, en otras historias suyas, ya lo ha hecho con Catulo, Cicerón o Schopenhauer. Respecto a por qué ha elegido en esta ocasión a Larra, responde que desde siempre se ha sentido atraído por este periodista, aunque la curiosidad por él fue en aumento a partir de la lectura de un artículo en el que «había alguna cosa que no podía ser verdad y que yo ahora intento desvelar».