Woody Allen: «Con mi película quiero hacer una carta de amor a Barcelona»
El director de cine Woody Allen quiere que su nueva película, que empezará a rodar el día 9 de julio en Barcelona, sea como «una carta de amor» a la ciudad, presentándola al resto del mundo «tal como la veo con mis ojos, como ya he hecho con Manhattan». En un multitudinario acto celebrado ayeren un hotel de Barcelona, en plena montaña de Montjuïc, Allen, junto con los máximos responsables de la productora Mediapro, y acompañado por la ministra de Cultura, Carmen Calvo, tres consellers de la Generalitat (Industria, Cultura y Medio Ambiente) y representantes del Ayuntamiento, apenas ha adelantado nada del nuevo filme, más allá de señalar que se trata de «un gran sueño convertido en realidad». Con camisa de manga larga, pantalón y gorra a juego de color caqui, el cineasta ha aparecido con más de treinta minutos de retraso respecto a la hora de la convocatoria de prensa, de la mano de su mujer Soon Yi, y al lado de su hermana y productora Letty Aronson. Las autoridades, bajo el intenso sol de un lunes de julio, ya hacía más de diez minutos que estaban esperando, departiendo entre ellas. El reparto En cambio, no había ninguno de los principales actores de esta película, protagonizada por Scarlett Johansson, Javier Bardem, y Penélope Cruz, y en la que también participarán actores catalanes como Manel Barceló (el único que se encontraba en el recinto y que ha avanzado que se pondrá en la piel de un médico), Lloll Bertran, Abel Folk, Lluís Homar, Joel Joan, Mireia Ros y Sílvia Sabaté, entre otros. Antes de ceder la palabra al protagonista de la tarde, el coproductor ejecutivo del filme, Jaume Roures, ha mostrado su satisfacción por poder trabajar con el norteamericano, «con quien ya pensamos que podíamos llegar a un punto de confluencia cuando conocimos que le habían gustado películas nuestras como Los lunes al sol ». La ministra de Cultura ha considerado una noticia espléndida que Allen ruede su próximo proyecto en España. «Woody Allen hace filosofía con su cine, regalando una verdadera reflexión sobre la vida». Según Allen, el presupuesto global es de unos 12 millones de euros y el rodaje durará siete semanas.