Director de orquesta
«Dar esta semana de clases en León me anima para todo el año»
El italiano Bruno Aprea, que imparte en León las clases magistrales para directores de orquesta
El Auditorio era ayer un auténtico lío visto desde el vacío patio de butacas. En el escenario el gran director de orquesta Bruno Aprea era capaz de dar instrucciones sucesivamente y por turnos a los catorce directores que este año asisten a sus clases magistrales, al tiempo que tarareaba haciendo las veces de piano -cuyo solista a esas horas estaba ensayando bajo las órdenes de Joaquín Achúcarro en el Conservatorio- y, aún así, su oído era capaz de distinguir si alguno de los jovencísimos músicos de la Orquesta Solidaria de Valencia entraba a destiempo. Una locura de clase. Aprea no pierde el humor. Es evidente que disfruta con su trabajo. Confiesa que venir a León una semana al año para dar clases le relaja. -¿Cómo le convencieron para venir a León a estas clases una semana al año? -Es una idea loca que se nos ocurrió por teléfono; primero como un juego. Pensamos que sería bonito inventar una combinación de clases para pianistas y directores de orquesta. Soy amigo de siempre de Joaquín Achúcarro y de Margarita Morais (presidenta de la Fundación Eutherpe, que organiza estas master classes ). Me parece increíble que hayan pasado cuatro años. Para mi vida artística, esta semana se está convirtiendo en uno de los proyectos más agradables del año. Cuando estoy estresado pienso que en julio estaré en León. Me da ánimo. Aquí siempre estoy feliz y creativo. Muy contento. -¿No es una locura enseñar a la vez a catorce directores de orquesta? -No. Estoy muy acostumbrado a las master classes . Ciertamente es poco tiempo y hay que elegir qué directores deben tocar los conciertos finales. Es una gran responsabilidad, pero con respeto y estima hacia los jóvenes y con la experiencia, pienso no equivocarme demasiado con esta elección. Siempre es cruel eliminar a alguien. El nivel es cada año más alto; y, particularmente, este año. -¿Cuántos años lleva dedicado a la enseñanza en Italia? -Llevo 30 años dando clases en el Conservatorio Santa Cecilia de Roma, en la clase del que fue mi maestro, la cátedra de Franco Ferrara, uno de los más grandes, que enseñó a tres generaciones. En mi generación o han sido alumnos suyos o han tenido una influencia directa de él. -Creo que es usted un apasionado de la ópera... -Sí. Pienso que para un director de orquesta es muy importante y muy formativo pasar de la experiencia sinfónica a la ópera, y viceversa. Si diriges una sinfónica y tienes la experiencia de la ópera lo ves diferente, y al revés. Es una experiencia enriquecedora y también es importante para la orquesta, porque la lírica enseña a sentir. Mis comienzos fueron sinfónicos, pero ahora, como director artístico del Teatro de la Ópera de Palm Beach, estoy trabajando casi todo el año con una actividad lírica. -¿Cuál es su ópera favorita? -La última que dirijo. -¿Y cuál será? -Turandot , de Puccini. -¿Y en el coche qué escucha? -Me distrae oír música cuando estoy al volante. -¿Y en casa? -Me gusta el silencio. En casa me encanta la pintura. -No me diga que también pinta... -No, soy coleccionista. Me gusta la pintura renacentista y la contemporánea. -¿Y no conoce el Musac? -No. -Usted que ha estado en los grandes auditorios del mundo, ¿qué opina del de León? -Es una gloria de la ciudad. Me siento bien en él. Es elegante y tiene buen tamaño. Estoy feliz de estar aquí. Todos los que vienen, quieren volver.