Un indiscutible maestro del mundo del cine reconocido tarde en su país natal
El fallecimiento del cineasta Ingmar Bergman a los 89 años conmocionó a la sociedad sueca y al mundo del cine, que desde hace cinco decenios le reconocía unánimemente como uno de sus maestros indiscutibles. Suecia, que durante mucho tiempo ignoró el talento Ingmar Bergman, rindió homenaje al cineasta fallecido ayer cuyas obras fueron calificadas de «inmortales» por el primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt. La noticia de su muerte provocó una cascada de condolencias de personalidades de la cultura y la política suecas, entre ellas el primer ministro, Fredrik Reinfeldt. «Su obra es inmortal y espero que su herencia sea cuidada y desarrollada durante muchos años», afirmó Reinfeldt en un comunicado público. Durante su extensa carrera, Bergman dirigió más de cien obras de teatro, decenas de programas de televisión y más de cuarenta largometrajes. Su padre, pastor luterano, solía castigarle encerrándolo en un armario, y el cineasta se vio obligado a combatir el entorno represivo de su hogar creando un mundo de fantasía, según explicó más tardeBergman. Su carrera cinematográfica empezó en 1944, cuando escribió el guión de Tortura para el director sueco Alf Sjöberg. Esta película se basa en los recuerdos de la infancia del cineasta y causó un gran revuelo en la Suecia de la época porque ponía en entredicho el sistema educativo del país. Poco después, Bergman aprendió todos los aspectos técnicos de la cinematografía, desde la iluminación y el sonido hasta el montaje, con el fin de controlar plenamente la realización de sus películas. Además, comenzó a aplicar el consejo que le dio uno de sus ídolos, el director sueco Victor Sjöström: «No discutas tanto con todo el mundo, sólo consigues que se enfaden y hagan peor su trabajo». El séptimo sello (1956), se convirtió rápidamente en un clásico del cine de autor y elevó a Bergman al Olimpo del séptimo arte. A partir de ahí firmó más de una treintena de películas, en las que reflejó su trágica visión de las relaciones humanas oscuras y atormentadas.