África vuelve a marcar el camino a los orígenes de la especie humana
Hallan un fósil del eslabón perdido entre el gorila y elhombre El autor de la réplica de Altamira opina que no se explota lo suficiente
Los restos encontrados en un yacimiento en Etiopía pertenecen a la dentición del simio

Los restos fósiles encontrados en un yacimiento de Etiopía
África vuelve a marcar el camino a los orígenes de la especie humana gracias al reciente descubrimiento de restos fósiles, en concreto nueve dientes, en Etiopía que pertenecen a una especie de primate ignota que pudo dividir la línea evolutiva del hombre y del gorila mucho antes de lo que se pensaba. Chororapithecus abyssinicus es el nombre de esta nueva especie de la familia de los gorilas que se añade al árbol genealógico de los grandes primates y se sitúa justo tras la bifurcación entre la rama que derivó en el ser humano y la que posteriormente dió lugar a animales como el popular Copito de Nieve, el gorila albino que habitaba en el zoo de la ciudad española de Barcelona. Esto sitúa mucho antes de lo que hasta ahora se pensaba, la división entre ambas ramas evolutivas, en concreto entre unos diez millones de años y 10,5 millones de años atrás, según un artículo que los autores de este hallazgo, investigadores de Japón y Etiopía, han publicado en el último numero de la revista científica británica Nature. «Hasta lo que sabemos, éstos son los primeros fósiles descubiertos de un primate del Mioceno (entre veintitrés millones de años y cinco millones de años atrás) en el continente africano, al norte de Kenia», explican los científicos acerca de este nuevo hallazgo. El yacimiento donde han sido encontrados estos fósiles, nueve dientes, se sitúa a unos 170 kilómetros al este de Addis Abeba, en la región de Afar, y da muestras, según los investigadores, de «la cada vez mayor relevancia que tiene Etiopía en el descubrimiento de los orígenes del Hombre». Y esto es así si además se tiene en cuenta que hasta ahora la división de los primates en su línea evolutiva hacia el ser humano se localizaba entre seis y siete millones de años atrás, que es la edad de los restos del antepasado del hombre más antiguo del que se tiene constancia. «Los fósiles de primate que hemos encontrado están compuestos de un diente canino y ocho molares parciales de al menos tres, y quizá seis o más individuos. Estos dientes son en general idénticos en tamaño y proporciones a los de los gorilas modernos», señalan los científicos. Alimentación Sin embargo, puntualizan, las piezas dentales dan muestras de unas pequeñas diferencias con respecto a las de los actuales gorilas que ya les permitían disfrutar de una dieta rica en fibra parecida a la que tienen hoy en día estos enormes primates herbívoros. «Es una sutil distinción, pero hemos comparado estos restos con cualquier animal en el que podemos pensar. Y lo que hemos encontrado son signos de una estructura molar parecida a la de los gorilas», explica en un comunicado de prensa el profesor Gen Suwa, de la Universidad de Tokio y uno de los directores de esta investigación. «Y si no es un pariente de los gorilas actuales, entonces se parece mucho al aspecto que habría tenido un gorila primitivo hace millones de años», añade. Según los científicos, estos fósiles son «una pieza de ensamblaje» que permite esclarecer un poco más el camino evolutivo que siguieron los mamíferos tanto dentro África como en el resto de los continentes. «Hasta ahora, los fósiles de primate de entre doce y siete millones de años de antigüedad son muy escasos y sólo hay restos de una mandíbula del Samburupithecus y unos pocos dientes encontrados en el centro de Kenia», comentan los investigadores. «Esto -añaden- ha hecho que algunos científicos conjeturaran con que la línea de la que evolucionaron los gorilas, chimpancés y humanos no procede de África, sino que llegó a África procedente de Eurasia». Para los expertos, el hallazgo del Chororapithecus abyssinicus «corrobora, una vez más, que África fue el punto de origen de los humanos y los primates modernos» El autor de la réplica de las Cuevas de Altamira, Pedro Saura, consideró ayer que esta cavidad es «uno de los emblemas» de España, pero opinó que «no se ha explotado lo suficiente». Saura hizo estas declaraciones a los periodistas antes de participar en el Aula de Verano «Ortega y Gasset», que organiza la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y en la que explicará cómo se descubrieron las Cuevas de Altamira y cómo se hizo la reproducción de la cavidad original. Tras matizar que «a nivel local» sí se ha sabido explotar «la marca» de la cueva, denunció que la mayoría de los especialistas, «incluidos los españoles», sitúan a las cuevas de Lascaux (sudoeste de Francia) por delante de Altamira como «hitos» del arte prehistórico. Por ello, opinó que «no se explota lo suficiente», a pesar de que «constituye un emblema», y aseguró que la de Altamira «es la imagen de España más representada en todo el mundo». «Cuando vas a Indonesia y buscas España en una enciclopedia de allí, aparece una foto de un bisonte de Altamira lo primero de todo», apuntó. Para Saura, sin embargo, Altamira «es la primera» desde el punto de vista plástico y creativo, ya que, según comentó, «arrasa con respecto a las demás», si bien reconoció que hay otras cuevas de gran valor, como las de Tito Bustillo, en Asturias. Explicó que esta cueva, localizada en Santillana del Mar, «no sólo es la más grande de todas las prehistóricas, sino que fue la primera en donde se descubrió el arte rupestre». Saura destacó que en ella se aprecia cómo «los artistas de la Prehistoria lograron resolver muchos de los problemas de las artes plásticas», y alabó «el entorno mágico» del conjunto.