«La Expo pretende transmitir que hay otras maneras de vivir», afirma el presidente de Expoagua
La Exposición Internacional que se celebrará en Zaragoza en 2008 será un encuentro de países con problemas y soluciones diferentes en torno al agua, un altavoz que pretende transmitir el mensaje de que «hay otras maneras de vivir», dijo el presidente de la sociedad Expoagua, Roque Gistau. Consideró que la muestra internacional, que se celebrará del 14 de junio al 14 de septiembre de 2008 en la capital aragonesa bajo el lema «Agua y desarrollo sostenible», debe afrontar un reto importante, transmitir a los ciudadanos la idea de que estamos en un mundo en el que los recursos son limitados, por lo que «hay que cambiar las normas de conducta». «No quiero decir que vayamos a vivir peor, sino hacer un uso responsable de lo que tenemos», más aún teniendo en cuenta que la población se ha multiplicado por tres en poco tiempo y los recursos son los mismos, afirmó el presidente de la sociedad organizadora de la exposición, quien opinó que el mundo tiene «un problema realmente serio» en gestión de recursos. Resaltó que este mensaje debe llegar a todos los lugares del planeta y debe además provocar una seria reflexión entre los responsables de los gobiernos, que son los que «tienen que organizar la vida de los ciudadanos», porque en caso contrario la celebración de la Expo 2008 «no habrá servido para mucho». En este sentido, apuntó que el reto es estructurar el mensaje de tal manera que sea atractivo y perfectamente entendible por los cinco o seis millones de visitantes de la muestra, lo que a su juicio se conseguirá si el contenido de los diferentes pabellones es una información «práctica y bella». Por el momento casi cien países han confirmado su participación en la Exposición Internacional de Zaragoza, cuyo recinto, de 25 hectáreas, se encuentra en construcción en el meandro de Ranillas del río Ebro, situado al oeste de la ciudad, un entorno en el que trabajan más de 2.000 personas para acabar a tiempo las obras.