Cuenta en ellos cómo sufrió la ciudad la guerra civil y se guardarán en el Archivo de Salamanca
El Gobierno compra los diarios de Luaces, alcalde de León en 1936
Presidió también la Diputación y, a causa de su relación con la fundación Sierra-Pambley, fue fusilado
Unidades republicanas en el Frente Norte leonés, donde combatía el hijo de Enrique González Luaces
«Pocos días faltan para que haga ya un mes que comenzó la gran tragedia del país» (16 de agosto de 1936). «El temor es la constante del vivir en esta tragedia. Muerte y terror continuado y continuo» (29 de agosto). «Y por hoy finalizo estas notas; frío y silencio en las calles, que no celebran como antes las fiestas de fin de año...» (27 de diciembre). La historia contada en primera persona. Cómo vivió León y los leoneses los terribles años de la guerra civil, qué ambiente se respiraba en las calles, qué impresión causó entre la vecindad el paso de los mineros por la avenida Ordoño... Se trata de los diarios de Enrique González Luaces, quien fuera alcalde de la ciudad y presidente de la Diputación y del Colegio de Médicos en los primeros años del conflicto bélico: el Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas, acaba de comprar -por seis mil euros- este excepcional material histórico que engrosará el Archivo de la Memoria Histórica ubicado en la ciudad de Salamanca. Conservador... ¿y masón? Enrique González Luaces, nacido en Villalba, Lugo, aunque de familia leonesa, urólogo y radiólogo de profesión, ocupó el cargo de presidente de la Gestora Municipal entre noviembre de 1934 y enero de 1936. Fue nombrado alcalde de León el 21 de julio de 1936, cesando en el mes de agosto para ocupar el puesto de presidente de la Diputación, cargo que ostentó hasta marzo de 1937, «cuando fue acusado de masón y por su relación con la institución educativa Sierra-Pambley», indican los técnicos del Archivo de Salamanca encargados de su análisis. Enrique González Luaces murió fusilado. «Además de sus actividades políticas -informan desde el Archivo-, sabemos que fue presidente del Colegio de Médicos durante la República y que tradujo la obra El alma de España (Die Seele Spaniens) del autor alemán Rudolf Lotear, editada en León (Imprenta Católica) en 1938. Fue acusado de pertenecer a la masonería y en el Archivo existe un expediente abierto a su nombre (SE-B, 259/47) en el que no figura ningún documento que lo pruebe, sino que únicamente su nombre aparece en una relación de masones enviada por el Gobierno Civil de León». En cuanto a las características técnicas de los diarios, éstos se componen de cuatro cuadernos bien conservados, escritos en diferentes tintas con una caligrafía clara. Según la valoración oficial de los citados técnicos, estos textos ofrecen la visión de un «político moderado republicano que temió los excesos del Frente Popular, de hecho se retiró de su actividad por no compartir muchas cosas que se hacían, y al que el 'nuevo orden' no le termina de convencer por los excesos que comete». Excesos que vivirá personalmente cuando sea acusado de masón, por lo que «llega a ocultarse». Refleja, así, el «desgarro interior que vivieron muchos ciudadanos a quienes no gustaba completamente el camino de la II República pero a quienes la sublevación tampoco les parecía la mejor solución». «Vimos a los mineros pasar por la calle, muchos con fúsil Máuser. Decían que iban a Madrid a defender la República» «Y por hoy finalizo estas notas; frío y silencio en las calles, que no celebran las fiestas de fin de año» ENRIQUE GONZÁLEZ LUACES Médico y político