Director por accidente
El leonés Carlos García-Álix plasma en «El honor de las injurias» diez años de investigación sobre un pistolero anarquista
El pintor, escritor y director de cine leonés Carlos García-Álix
Pintor y escritor, que no cineasta, por «respeto» a esa palabra, Carlos García-Álix (León, 1958) se estrena en la 52 edición de la Seminci con un documental que es resultado de diez años de investigación en busca de una «obsesión» con nombre propio: Felipe Sandoval, el Doctor Muñiz, un pistolero anarquista de los años 30 que irrumpió en la vida de este artista «por casualidad». Por eso, confiesa que ha llegado «por accidente» al mundo del cine, motivo por el cual no sabe si esta película será la única o la primera: «No me siento capaz de crear una historia de hoy para mañana, pero si dentro de cinco o seis años tengo algo que contar, me encantaría», admite. El honor de las injurias se estrena hoy, a las 21.00 horas en la sala de Caja España de la Plaza de España, en la sección Tiempo de Historia, y podrá verse en la misma sala el viernes 2, a las 11.30 horas. El origen de esta historia parte del hallazgo, a finales de los años setenta, de un libro escrito por el periodista Eduardo de Guzmán, en el que relataba que al terminar la Guerra Civil fue conducido a un centro de detención, en la calle Almagro de Madrid, donde compartió celda con Felipe Sandoval, del que cuenta sus últimas horas. «Aquello me impresionó, porque no contaba nada del pasado de este personaje, como si estuviera corriendo un velo, y decidí por curiosidad estar pendiente de encontrar algún dato de él», señala. El primer indicio que halló de él fue un vínculo con su propio pasado, ya que Sandoval «había dirigido al principio de la guerra la checa del Cinema Europa. Me impresionó porque ha sido el cine de mi infancia, fue un reencuentro a través de este personaje con una parte de mi pasado, con una memoria de mi propio barrio que desconocía absolutamente», lo que provocó que su obsesión creciera y emprendiera una investigación más exhaustiva siguiendo una pista tras otra. «Fueron muchos años de partir de un fantasma, intentar darle una carnadura y reconstruirlo».