| Entrevista | Jorge Sanz |

«Para hacer humor hay que sufrir mucho»

Protagoniza «Oviedo Express», la última película de Gonzalo Suárez, en la que interpreta a un galán venido a menos

El polifacético actor Jorge Sanz, protagonista de «Oviedo Express»

Publicado por
Pacho Rodríguez - madrid
León

Creado:

Actualizado:

Jorge Sanz es el actor sin planes. Así ha dirigido su carrera y no le ha ido mal. Diríase que bien si se mira una trayectoria -más de sesenta películas y «algunas buenas»-, que ahora se detiene en Oviedo Express, la pintoresca última película de Gonzalo Suárez, en la que interpreta a un galán venido a menos, hundido en el alcohol y que en el transcurso del relato adquiere unos tintes cómicos en los que el madrileño comienza a moverse como pez en el agua. «Para hacer humor hay que sufrir mucho», anticipa Sanz, que, poco a poco, a sus 38 años, ha soltado el lastre de ser promesa para convertirse en un clásico joven. -Lo de llegar tarde a la rueda de prensa, ¿qué ha sido un homenaje a su personaje en Oviedo Express, que también lo hace, o a aquellas famosas reglas del músico de Orquesta Club Virginia: llegar siempre tarde, que nunca se sepa qué vas a hacer y no perder nunca el ritmo? -¡Un músico siempre llega tarde! No, no, a mi no me gusta. Eso de dar la nota, para nada. Si lo hago, no es conscientemente y me molesta. No lo hago adrede. -Varios personajes de «Oviedo Express» son actores. ¿Qué tal lo de actor que hace de actor? -Tiene el añadido de que es divertido y te permite exagerar manías, tendencias, dejes. Te permite jugar en un doble registro, aparte de la impostura. -En lo real, ¿cómo analiza su carrera de actor? -Maravillosa. Nunca he tenido un objetivo claro ni en mi carrera ni en mi vida. Siempre he ido a donde me han llevado mis personajes. -Trabajó con gente mayor que usted y ahora ya no es el más joven. ¿En qué le afecta? -Pasé de ser el niño de los rodajes a ser el abuelo de las películas en dos años. Trabajé mucho en otra época en la que había una televisión y pocas películas. Casi sólo había un actor por personaje. El cómico era Resines o Echanove y el galán, Imanol. Yo era el jovencito y me harté de trabajar. -¿Cómo ha sido trabajar con Gonzalo Suárez? -Ha hecho lo que le ha dado la gana. Cuando me ofreció el papel, dije: vaya papeleta. Gonzalo es irrepetible. Hay que darle cancha y que corra. -Gonzalo Suárez retrata a los actores como neuróticos, egocéntricos, al borde de un ataque de nervios¿ -Son las cosas de Gonzalo, que se ríe hasta de su madre. Conoce muy bien la fibra de los actores y disfruta apretando la tuerca. -Ha trabajado mucho con Trueba y nada con Almodóvar. ¿Qué pasó? -Cada uno tiene los amigos y el trabajo que se merece. -¿Y qué tal en el teatro con «Descalzos en el parque»? -Muy bien. Estamos de gira, antes de irnos a Madrid, en enero. Es una comedia de los años sesenta, elegante, que puede gustar mucho.

Cargando contenidos...