La cinta de los hermanos Coen opta además a los premios a la mejor película y mejor dirección
Bardem acaricia el Oscar al mejor actor secundario por «No es país para viejos»
También el español Alberto Iglesias repite candidatura por la banda sonora de «Cometas en el cielo»
Tras una pretemporada plagada de galardones, los pronósticos se han cumplido y Javier Bardem está más cerca del Oscar que nunca, al optar en la categoría de mejor actor secundario por su papel de brutal asesino en la película de los hermanos Coen No es país para viejos . La de Bardem era una de las interpretaciones más aclamadas del año en una de las películas que más elogios han cosechado entre la crítica. Tras ser el primer español candidato al Oscar en la historia de estos premios en el año 2000 por Antes de que anochezca , vuelve a competir por la estatuilla dorada. En 2000, las opciones sonaban improbables y no fue una sorpresa que fuera Russell Crowe con su Gladiator el que se llevara el gato al agua, pero este año suena como favorito. También repite candidatura el compositor Alberto Iglesias, que opta al premio a la mejor banda sonora original por Cometas en el cielo . La ceremonia de entrega de los premios se celebrará, si la huelga de guionistas no lo impide, el 24 de febrero en el Kodak Theatre de Los Ángeles. Pero Javier Bardem, a pesar del prestigio acumulado y de una interpretación incontestable, cuenta con lastres históricos, como su nacionalidad extranjera, y el hecho de que los asesinos sanguinarios dividan a la Academia, y si bien esta apuesta no ha sido ganadora en esta categoría desde 1995, cuando Kevin Spacey se reveló como el Kaiser Szozé de Sospechosos habituales (1995), el mal fue el vehículo que llevó a Forest Whitacker al Oscar al mejor actor el año pasado por El último rey de Escocia . Y es que en los Oscar todo puede pasar, y más en la categoría de interpretación de reparto que tradicionalmente, además, se entregan al principio de la gala, con la intención de captar a la audiencia desde el primer momento. Este año, un actor con Oscar, Philip Seymour Hoffman, podría ser un incómodo rival, aunque su reciente victoria por Capote (2005) reduce sus posibilidades como vencedor por La guerra de Charlie Wilson , de Mike Nichols. Y Bardem cuenta con la carrera más larga de vaticinios para llevarse el galardón: sus opciones al Oscar sonaron ya en Cannes, y fueron ganando peso tras su candidatura a los Bafta de la Academia Británica y, sobre todo, la victoria en los Globos de Oro.