| Crónica | ¿Quién salva a quién? |

Évole: «La Iglesia intimida»

El Follonero, el cómico que solía interrumpir a Buenafuente en su programa, inicia este domingo una serie de reportajes especiales en La Sexta, el primero sobre la institución religiosa

Jordi Évole con monseñor Rouco Varela durante el programa

Publicado por
Mercedes Rodríguez - madrid
León

Creado:

Actualizado:

Jordi Évole se confiesa de manera informal al obispo de San Feliu de Llobregat en un coche. El reportero le cuenta que un día robó unas pilas en un supermercado y el prelado sonríe y le invita a que las devuelva. Así lo hace, pero se marcha del establecimiento afanando otras. Pícaro, divertido e ingenioso, Jordi Évole, El Follonero se ha ganado un programa propio en La Sexta, en el horario estelar de los domingos. El primero será el dedicado a la Iglesia, una institución que, según reconoce el irónico personaje, intimida. La apoteosis final de este reportaje, que tendrá una segunda parte el domingo siguiente con un especial sobre el Opus Dei, ya se ha visto en las portadas de diferentes medios: El Follonero consigue que una pareja de recién casados con mucho sentido del humor le entregue al Papa la guitarrita de plástico de Chikilicuatre. Pero antes, paseando por los aledaños de la Plaza de San Pedro, el peculiar reportero muestra una foto de Jiménez Losantos a los viandantes, algunos de ellos españoles, y les invita a que firmen una carta para lograr santificar al periodista. En la estampita hay una frase que reza así: «Ruego a Dios, Nuestro Señor, que santifique a Federico. Por su talante conciliador. Y su piadoso pico». Los directivos de La Sexta, cadena que ha promovido una campaña para que la audiencia elija la casilla de otros fines sociales en la declaración de la renta, en detrimento de la Iglesia, saben que el espacio puede ser polémico, y sobre todo esperan comentarios de Jiménez Losantos, pero «no nos importa porque el espacio no ofende, es blanco», manifiesta la directora de programas de la cadena, Esperanza Martín. Sobre el comunicador de la Cope también se pronuncia en el reportaje el obispo de San Feliu. «Dice cosas que otros medios no se atreven pero no me gusta el lenguaje agresivo y displicente», apunta. España y el humor Pero no sólo del periodista de la Cope vive este documental, en el que aparece un simpático padre Mundina, aquel que hablaba de las plantas en la televisión del blanco y negro, mientras que Sánchez Dragó, a bordo de una montaña rusa, manifiesta una arriesgada opinión sobre la Iglesia. Y, como no, El Follonero también contó con la ayuda de la periodista Paloma Gómez Borrero, que le da las instrucciones precisas para moverse en El Vaticano. Évole sólo encontró un mal gesto en la embajada española en la Santa Sede, donde invitan al reportero a abandonar un acto. «El Vaticano es un microcosmos, quizá pensaron que iba a repartir octavillas sobre Jiménez Losantos, pero no intentaba en absoluto provocar». Jordi Évole no consiguió entrevistar al cardenal Rouco Varela, que sí le entregó un pin con la cruz de Cristo, pero si logró la complicidad sacerdotal en la catedral de Barcelona. De su experiencia, Évole resalta que hay una gran diferencia entre la jerarquía eclesiástica y el día a día de un sacerdote, y dice haber logrado una estrecha comunicación con un cura rural. No obstante, «la Iglesia intimida, tiene dos mil años de historia, no necesita publicidad e impresiona por la cultura y la educación que hemos tenido de niños. Ante un obispo llegué a estar acojonado», explica. Pero siempre hay algo que nos salva de nuestra susceptibilidad: el sentido del humor», relata el autor de este doble programa.

Cargando contenidos...