| Reportaje | Jóvenes poetas |
Tontos, locos e inconsecuentes
Los jóvenes escritores de León cada vez tienen más difícil conseguir hacer sonar su nombre por falta de editoriales dispuestas a arriesgarse con las obras de las nuevas promesas

Imagen de la inauguración de la Feria del libro antiguo y de ocasión en la Plaza de San Marcelo
Está el malditismo tan cultivado como repudiado. Ya se sabe que el poeta, debe tener algo de trágico para ser brillante, también algo de tonto y de loco, y nada de consecuente. Pero la imagen del escritor atormentado no es tan ideal como romántica. En las ciudades pequeñas, aunque también en las grandes, cientos de jóvenes promesas caminan con sus letras bajo el brazo sin que las editoriales se fijen en ellos. Ni siquiera en el caso de León, un lugar en la que la vida cultural no puede tacharse de escasa, corren mejor suerte los herederos de Whitman. Financiados por editoriales independientes, o clubs de literatura -como es el caso del Club Cultural Leteo, siempre apostando por nuevos aires-, para despuntar los jóvenes creadores necesitan un golpe de suerte o hacer verdaderos estragos. «A nadie le interesa la poesía, ese es el problema», explica Nacho Abad, un joven leonés que con varias publicaciones a sus espaldas sigue teniendo tiempo para quejarse de la situación, «Hay una editorial por cada poeta y medio, no es que no se escriba poesía, sino que hay más poetas que lectores», apunta. Abanderado de un estilo realista y crítico, que mezcla lo dulce y lo terrible, no puede evitar ser escéptico. «En este mundillo todo se mueve por intereses. La prosa se lee más y alrededor del teatro hay toda una industria, pero la poesía no funciona en ese plano, no crea dinero. Es más fácil ganar el Premio Cervantes que que te lea la gente», señala. Internet y concursos Y es que las alternativas son pocas y complicadas. «Supongo que una forma de salir del pozo es Internet y bueno, siempre hay alguna que otra editorial independiente-comenta José Manuel Donís, otro joven poeta-. Siempre puedes tirar por los premios, pero está claro que es más que complicado». Pero también desde el otro lado hay miradas optimistas. Hace poco más de tres años, Héctor Escobar tuvo la idea de crear un sello independiente que abriese un camino paralelo para los nuevos escritores leoneses. «Aquí hay gente con un talento increíble. Hace tres años se me ocurrió crear una editorial alternativa a los grandes nombres, aunque no conseguí ponerla en marcha hasta hace un año y medio. La idea era suplir un espacio imprescindible que en León no existía», señala Escobar. «Que la gente lea poesía es más difícil que ganar el Premio Cervantes» Nacho Abad Poeta «Al final hay que tirar por Internet o por los premios; está claro que si no es complicado» José Manuel Donís Poeta «Creé la editorial para suplir un espacio imprescindible que en León no existía» Héctor Escobar Editor