Con este proyecto, la artista cierra la trilogía que abrió con «Sensaciones» y «Sueños»
Sara Baras desembarca en León con su gran espectáculo «Sabores»
El León Arena acogerá la última coreografía de la bailarina el próximo 25 de octubre Diez bailarin
El vestuario siempre tiene gran importancia en los espectáculos de Sara Baras
El León Arena acogerá el próximo 25 de octubre el espectáculo de Sara Baras Sabores . Las entradas se pondrán a la venta en El Corte Inglés la próxima semana. En esta coreografía, de más de hora y media de duración, Sara Baras regresa al flamenco más puro cerrando una trilogía que inició con Sensaciones y Sueños . Sabores es, a decir de los críticos, un espectáculo sin guión argumental, «un espectáculo concierto» que recorre los distintos palos del flamenco a través de doce números musicales que van intercalándose con el baile. La apuesta de Sara Baras, que inauguró el espectáculo en el teatro de los Campos Elíseos de París, es ofrecer una escenografía limpia con el fin de que el color sea el protagonista del espectáculo. Uno de los alicientes de la coreografía -en el que están presentes todos los palos: tangos, seguiriya, zambra, alegrías, martinete, debla, taranto, tanguillos, romance, jaleos, rondeña y bulerías- es que cuenta con la participación de dos grandes del baile: José Serrano y Luis Ortega. Sólo baile, sin argumento Sara Baras destaca que este proyecto es producto del cambio que comenzó a fraguarse con obras como Juana la Loca o Mariana Pineda. «Estos dos espectáculos me sirvieron para darme cuenta de que también podía interpretar», asegura. Sin embargo, la artista decidió regresar al baile puro, sin argumento mediante. En cualquier caso, la bailaora considera que aún no ha llegado a la cumbre de sus posibilidades y subraya que trabajar con grandes profesionales le ayudará a bailar cada vez mejor. Sabores arranca con las raíces más puras del flamenco y guiños a los grandes maestros para llegar al punto álgido con el paso a tres de A fuego lento , que «tenía tantas ganas de bailarlo que me salía por los poros». En este espectáculo in crescendo, destaca también la seguiriya que baila Luis Ortega para rendir homenaje al pasado y en la que ha incorporado las castañuelas, «que ya estaban olvidadas en los hombres». Otro de los atractivos de Sabores son las alegrías que se marca José Serrano con sombrero cordobés para aportar un «toque antiguo» al montaje. «Representamos lo que ya se hacía en otra época pero con la frescura de hoy», explicó Serrano, que por cuarta vez participa en una espectáculo de Sara Baras. En este repaso por los distintos palos del flamenco, con números «muy cortos» que permiten «saborear cada tonalidad», Sara Baras no quería olvidarse de la zambra, «muy dulce y suave», que interpreta junto a las bailarinas de la compañía. Sabores llega a su fin con el poderío de las bulerías dedicadas a su madre, que le han llevado a recuperar «los movimientos y detalles que más le gustan». Además, «dicen que es mi fuerte», bromeó. Otra de las características de Sabores es que el vestuario representa un ballet flamenco de hoy destacando la sencillez formal de los vestidos de los bailaores y el colorido que varía según el significado de cada palo del flamenco. La iluminación en el escenario consigue, según ha declarado la artista, que «las luces bailen con nosotros». Además, la coreografía tiene el valor de que se ha compuesto una música original para ella, con la colaboración especial de José Carlos Gómez, interpretada en directo por seis músicos dirigidos por José María Bandera: intervienen dos guitarras, dos voces, un violín y un abanico de percusiones. Es un espectáculo de escenografía escueta para dejar el protagonismo al color.