Merino, que prepara una novela que se desarrolla en la montaña leonesa, leerá en abril su dircurso de ingreso en la RAE
Gamoneda, Crémer, Mateo y Merino publicarán nuevas novelas en el 2009
El Cervantes leonés ultima sus memorias, bajo el título «Un armario lleno de sombra»

De izquierda a derecha y de arriba a abajo, los escritores leoneses Antonio Gamoneda, Victoriano Cré
león
Hace más de medio año que Antonio Gamoneda tiene sus memorias «en el frigorífico». El Premio Cervantes leonés, que no para desde que le concedieron el máximo galardón de las letras hispánicas, no ha tenido ni un instante de tranquilidad para afrontar el «último» repaso. Y es que este corrector impenitente tiene a sus múltiples lectores pendientes de la publicación de un libro en el que desvelará su infancia, que coincide con una de las etapas históricas más oscuras de León. El título, que parece inamovible, es
un libro en el que el escritor se enfrenta a una infancia marcada por la represión franquista, que él mismo presenció detrás de los barrotes del balcón de su casa, cuando veía pasar las cuerdas de presos en dirección a San Marcos, convertido por entonces en un campo de concentración. Previsiblemente, Gamoneda pondrá nombre a los verdugos de miles de leoneses en un libro que, con seguridad, levantará ampollas.
El 2009 se presenta como un gran año para las letras leonesas. Con 102 años en el carné y la misma ilusión de sus años de tipógrafo, cuando comenzó a publicar sus primeras poesías, Victoriano Crémer asegura estar trabajando en un libro sobre la Guerra Civil. Una obra a mitad de camino entre el relato histórico y el ensayo, que el veterano poeta define como «hechos históricos anovelados y mezclándolos con la poca lírica de que dispongo para borrar la huella-¦». Un libro que tendrá el revelador título de
donde Crémer pretende abordar ciertos aspectos que no se han contado hasta ahora sobre la Guerra Civil. Aunque los personajes son ficticios, están basados en personajes reales.
Luis Mateo Díez, uno de los escritores leoneses más prolíficos, tiene en cartera varias obras. El académico lacianiego afrontará como proyectos más inmediatos la publicación de un libro en el que planea viajar a ese territorio imaginario llamado Celama. Además, Mateo Díez está ultimando
un homenaje a
de Goncharov, sobre el personaje indolente, el inútil.
Mateo Díez, que se considera tan sólo «un novelista que cuenta la vida», trabaja con un proyecto preconcebido. Prueba de ello es que durante ocho años ha ido escribiendo
doce novelas cortas agrupadas en cuatro volúmenes -”
y
-”. Esas novelas constituyen una auténtica comedia humana.
Sin duda, es previsible que en el 2009 Luis Mateo publique alguna novela corta, un género en el que se siente cómodo, pese al reto de perfección que entraña.
Su gran amigo José María Merino, con el que recientemente compartió una gira de filandones por varias ciudades españolas, el Reino Unido y Estados Unidos, leerá el 19 de abril su discurso de ingreso en la RAE, donde ocupará el sillón «m». Para la misma fecha está prevista la publicación de su próxima novela, que aún no tiene título definitivo, en la que aborda el tema de la confrontación española. La historia transcurre en las Navidades del 2005, en un lugar de la montaña leonesa, donde un joven que escribe una tesis doctoral, en medio de su trabajo, escribe también sobre sus recuerdos.
Las catedrales según Llamazares
El escritor leonés Julio Llamazares, tras la publicación de
primera entrega de un magno libro de viajes por las principales catedrales españolas, continuará previsiblemente este periplo literario. Llamazares ha confesado la atracción que le producen desde siempre estos fantásticos edificios que, en su opinión, «constituyen las cajas negras de nuestra historia». Las catedrales fueron construidas hace siglos y Llamazares emprendió su viaje a principios de este milenio, entre otras razones porque quería ver «cómo ha cambiado la humanidad en estos mil años y saber qué sentido tienen estas enormes rosas de piedra en la actualidad, en un mundo que ha evolucionado tan radicalmente».