Anuncia obras inmediatas por 233.000 euros en las cubiertas, el ábside y el entorno del monasterio
La Junta quiere hacer de Escalada un proyecto cultural permanente
El director general de Patrimonio no cree prioritario iluminar el exterior del monumento mozárabe
El director general de Patrimonio, Enrique Sáiz, quiso pasar por el «quiosco» plantado a
san miguel de escalada
. Es el título con el que la Junta ha bautizado su nuevo proyecto cultural para el monasterio de San Miguel de Escalada. Presumiblemente, el nombre alude a la escala de Jacob y al lento ascenso espiritual hacia dios, pero echando un vistazo a la historia reciente de la joya del mozárabe
podrían ser también las «tortuosas», «lentas» y no siempre «certeras» intervenciones de la Junta en este monumento nacional.
El director general de Patrimonio de la Junta, Enrique Sáiz, quiso posar ayer para la foto en el «quiosco» de madera que ha instalado esta administración para dar la «bienvenida» a los visitantes en el monasterio, una auténtica «trampa» en la que han resbalado ya decenas de turistas. Sáiz anunció un ambicioso proyecto global para Escalada, que ingresa en el Plan Pahis -”donde se integran también las catedrales de la comunidad-” y que garantiza al monasterio del siglo X una atención permanente una vez que concluyan las obras prioritarias de restauración. Sáiz adelantó que de forma inmediata -”sin precisar fecha-” comenzarán los trabajos para restaurar las cubiertas, el muro norte y el ábside y acondicionar el entorno del monasterio, por un importe total de 233.000 euros y un plazo de ejecución de cinco meses. La alcaldesa de Gradefes y el pedáneo de Escalada, atentos a los anuncios de Sáiz, no quisieron dejar escapar la oportunidad de reclamar la iluminación exterior del edificio, destacando que no es sólo un elemento ornamental, sino de seguridad para un inmueble que se encuentra aislado.
El director general de Patrimonio aseguró que la luz «es para una postal» y que, en todo caso, no era un asunto prioritario. De todas formas, no descartó la posibilidad de buscar en un futuro una iluminación «respetuosa».
El proyecto
arranca con un breve vídeo con la manida información que ofrece cualquier guía al uso sobre el monasterio leonés. Una proyección que se puede ver en el interior de la torre románica de la iglesia, donde se han instalado paneles explicativos de las intervenciones que ha sufrido el edifico. El objetivo, según Sáiz, «es cambiar el tradicional concepto de cerrado por obras por el de abierto por obras».
¿Y los guías?
A la pregunta concreta de si Escalada iba a contar con guías, cuándo, qué días y en qué épocas del año, Sáiz afirmó que sería un asunto a tratar con el Ayuntamiento de Gradefes y el propietario del edificio (la diócesis de León), para «establecer sistemas sostenibles de gestión» -”no aclaró más-”.
En cuanto a la polémica conservación de los numerosos restos arqueológicos descubiertos en los últimos años, que han permitido descubrir parte del cenobio primitivo, así como numerosos enterramientos de monjes, Sáiz dejó el asunto en el aire. Aseguró que se ha cumplido el objetivo de toda excavación, es decir, descubrir, datar e investigar unos restos históricos; pero sobre si van a ser o no visitables, subrayó que «en ningún caso» si ello supone llevar a cabo una «construcción añadida que entorpezca el monumento».
Sáiz recordó que en el monasterio de Escalada la Junta ha invertido hasta la fecha más de 600.000 euros. También destacó la atención permanente que recibirá el edificio a partir de ahora. Por si acaso, la alcaldesa de Gradefes, Ana Isabel Ferreras, mostró al responsable de Patrimonio el lugar exacto donde hace dos años se hundió el suelo y se desplomó un ara visigótica...