Tanto las inscripciones como los bajorrelieves están al revés
Uno de los aspectos más curiosos de este estudio está en la constatación de que tanto las polémicas inscripciones que mezclan letras, números y caracteres de cantero como las representaciones de animales están al revés, invertidas, lo cual podría probar, a juicio de los autores, la hipótesis de que provenían de otros edificios y que fueron reutilizadas, o que acabaron en esta posición tras las múltiples obras y reconstrucciones que ha sufrido este gran monasterio que en principio había sido ideado para albergar los restos de los monarcas leoneses.