«El petroglifo mira hacia una canal misteriosa: no sabemos si la abrió Roma o pueblos anteriores»
e. g. | león
Pedro Fandos, que ha participado en congresos como el quinto Simposio Internacional sobre Minería y Metalurgia Históricas en el Suroeste Europeo, celebrado en León como homenaje a Claude Domergue, explica también su teoría sobre los misterios que encierra el emplazamiento de este petroglifo: «Mira también el ídolo al nacimiento en el Tueiro de una canal tallada en roca aunque realzada con hormigón. Es una magnífica obra de ingeniería, que no dudó en tunelar crestones sin huella alguna de barrenas ni de explosivos. Dos kilómetros aguas abajo fue aprovechada la canal para un pequeño salto hidroeléctrico construido durante la posguerra. Esa es toda la memoria que guardan los lugareños, sin embargo, algunas observaciones nos ponen sobre la pista de una obra de ingenierías pretéritas como la del cañón de los Almadenes (Murcia) o como la que Bowles describía en Albarracín (Teruel). El primer túnel nos depara un criterio relativo de antigüedad: fue cortado por la antigua carretera nacional, cuya caja se abrió a mediados del siglo XIX sobre un camino aún más antiguo». Así pues, Fandos se pregunta: ¿Qué cultura abrió esa canal? «Varios factores nos hacen desechar el medievo y más aún los musulmanes. ¿Quizá los romanos? ¿Prerromanos? Nuevamente sin más huellas que las morfológicas. Dejemos aquí la propuesta de futuras investigaciones».
Pedro Fandos Rodríguez es miembro vocal de la Sociedad Española para la Defensa del Patrimonio Geológico y Minero.