| Reportaje | Periodismo de denuncia |
«La cámara oculta es básica cuando se persigue un delito»
Mercedes Milá cumple cinco años como rostro de «Diario de», que hoy denuncia las deficiencias del modelo sanitario español
Milá, en el programa de hoy sobre el sistema sanitario
león
Diario de-¦ celebra su quinto aniversario en Telecinco. El programa de reportajes mensual presentado por Mercedes Milá ocupa hoy el lugar de La caja -”«que volverá más adelante», dicen en la cadena-” y lo hace con un tema de gran calado social, las deficiencias del modelo sanitario. Milá, que está a punto de compartir plató con Javier Sardá en su nuevo espacio, La tribu , defiende a capa y espada el reporterismo de denuncia, el de un programa que se planteó al principio como especiales y se ha convertido en un espacio longevo con una audiencia media aceptable que ronda los dos millones de espectadores y un 22,1% de cuota.
Respalda también el uso de la cámara oculta como instrumento para sacar a la luz algunos delitos, y asegura que la mala imagen que está herramienta tiene en España es «ridícula».
Aunque el reporterismo está aumentando su presencia en distintas cadenas y con diferentes estilos, Milá defiende Diario de-¦ como pionero. «Llevamos cinco años haciendo el programa, y al principio no apostaba nadie por este género. Ahora se ha convertido en un espacio de referencia de lo que se llama periodismo de investigación, aunque sea redundante porque sin investigación no hay periodismo», dice. Defiende el reportaje, que es «periodismo puro, y el periodismo puro no va a desaparecer, ahí está también Informe Semanal ». En el caso de Diario de-¦ explica que el ciudadano cada vez denuncia más con ayuda de las nuevas tecnologías, lo hace a través de las webs, entre ellas la del propio programa. Situaciones que luego rastrea el equipo de reporteros. El hecho de que Diario de-¦ sea un espacio mensual da pie «a contrastar bien lo que decimos y a buscar las imágenes procurando que los temas estén bien cuidados».
Pacientes maltratados
El examen de hoy al modelo sanitario, según adelanta, «se aborda desde la desesperación de muchos pacientes que dicen sentirse maltratados, que denuncian casos graves en urgencias y operaciones con errores. Una situación que hay que arreglar. Hay que invertir bien el dinero que pagamos en impuestos y hacer servicios que funcionen, y que los médicos y las enfermeras se sientan bien pagados, y que no sea esto una merienda de negros, como ocurre muchas veces», prosigue.
Tanto sea como maestra de ceremonias en Gran hermano como en su papel de reportera, Milá toma su trabajo con pasión. «Mi profesión me gusta, trabajo con gente a la que también le pasa lo mismo, que no miramos el reloj, que no nos importa viajar si es para hacer algo que merece la pena. Siempre me ha ocurrido que cuando me meto en un tema lo hago de hoz y coz. Es una suerte que me siga pasando después de tantos años haciendo periodismo. Yo sigo siendo tan inocente como al principio, aunque sí sé más hasta dónde llegan nuestros derechos, por eso voy buscándolos», argumenta.
En diciembre del año pasado una sentencia del Tribunal Supremo estableció que «la difusión de imágenes y voz captada con aparatos ocultos, sin consentimiento del interesado, supone una intromisión ilegítima en la esfera de la intimidad que no está justificada por el ejercicio del derecho a comunicar libremente». Pero Diario de-¦ ha utilizado esta técnica en ocasiones. «A mí me parece imprescindible cuando se persigue un delito. Sin cámara oculta nosotros no habríamos podido demostrar lo que sabíamos verbalmente», afirma.