Varios cientos de personas visitaron el museo ubicado en San Isidoro en su primer día de apertura al público
Antonovich negocia traer al Museo Bíblico más piezas de Alejandro Magno
Se trata de un bajorrelieve de Cleopatra y el rey de Macedonia y otro de su hijo Alejandro IV
El Museo Bíblico acogerá durante al menos cuatro meses la mejor colección del mundo sobre Alejandro
león
El historiador y coleccionista Francisco Antonovich negocia actualmente con los gobiernos de Francia e Italia los permisos para traer a León dos piezas excepcionales de Alejandro Magno. Antonovich, que ha cedido temporalmente al recién inaugurado Museo Bíblico y Oriental las 170 piezas que integran la mejor colección del mundo sobre el rey de Macedonia, quiere añadir a estos tesoros un bajorrelieve que representa a Alejandro y Cleopatra (actualmente en Roma) y un relieve egipcio de Alejandro IV (hijo de Alejandro Magno), que se encuentra en París. Ambos objetos son también de su propiedad; y es que Antonovich empezó a coleccionar obras de arte en 1945.
Antonovich, que improvisó una «lección magistral» sobre Alejandro Magno a los primeros visitantes del museo, que abrió ayer por primera vez sus puertas al público, pretendía haber hecho cinco exposiciones sobre el gran héroe de la antigüedad. Este benefactor y mecenas, que ha sido nombrado conservador del Museo Bíblico, quería haber abordado la iconografía de los retratos de Alejandro; Alejandro Magno y la ruta del incienso; Alejandro Magno en la ruta legendaria de los reinos de Saba; y, finalmente, las mil y una tumbas de Alejandro Magno. Explica que, por deferencia a la Reina -”que Antonovich espera que regrese al museo-”, acordó mostrar su gran colección «de una vez» en El itinerario religioso de Alejandro Magno, donde se presenta la faceta menos conocida de este guerrero.
Un tesoro en préstamo
Durante al menos cuatro meses León albergará una colección única que ya se disputan varios museos del mundo. Cada objeto tiene una larga historia, la mayoría milenaria, y ha viajado por todo el mundo, como el relieve de Alejandro y Cleopatra que Antonovich quiere traer a León desde el Chiostro del Bramante. Hasta que esta pieza y la que se halla en Francia lleguen a León, en su lugar hay fotografías. El museo que abrió ayer inesperadamente, recibió más de 360 visitantes en una jornada festiva. La exposición montada por la empresa Decolesa, la misma que ejecutó la reforma del ala oeste de San Isidoro para acoger el nuevo gran museo de León, incluye monedas de Afganistán, «las más bellas del mundo griego», según Antonovich, así como el único busto que existe del emperador macedonio realizado por un artista contemporáneo de Alejandro Magno. Asimismo, una impresionante colección de bustos representando al gran conquistador con las formas de distintas divinidades, desde Zeus-Amón, Ra o Ares. Como curiosidad, en una fotografía se ve al director de cine Oliver Stone con la cabeza de Alejandro Magno como dios sol, que fue la que le inspiró para la superproducción que dirigió sobre el mayor héroe de la antigüedad. También hay una diadema de oro, cálices, bajorrelieves y monedas.
Además, los visitantes pueden contemplar 90 de las más de mil piezas que constituyen la colección del museo, que nació a partir del legado que el coleccionista belga Van Dijk legó a su alumno más aventajado, el sacerdote leonés Jesús García Recio, hoy director del Museo Bíblico. Los fondos del museo incluyen tesoros arqueológicos de hace más de 7.000 años, que constituyen los primeros documentos escritos de la humanidad. Textos cuneiformes de las primeras civilizaciones mesopotámicas.
El museo ha sido cofinanciado por Caja España y el empresario leonés David Álvarez, quienes han invertido 1,3 millones de euros para su puesta en marcha; y ello a pesar de que Antonovich sostiene que para abrir un museo se necesitan 100 millones de euros o donaciones...