| Entrevista | Jorge Explosión | MÚSICO Y LÍDER DE LA BANDA DOCTOR EXPLOSION
«Quiero llegar a un sonido escandalosamente puro»
Jorge Explosión y su grupo, entre la leyenda y la energía, presentan hoy en el Gran Café su disco «Chupa aquí», en el que apuntan un sonido que se perfeccionará en el s
Divertida imagen de los componentes de la banda, con Jorge Explosión a la izquierda
madrid
Hablando de baterías y de micros, y de los secretos de los estudios de grabación, Jorge Explosión, que también tiene apellidos, Muñoz-Cobo, podría pasarse horas, tantas como las que dedica a su estudio de grabación, ubicado en su ciudad, Gijón, un lugar en el que se graban canciones y, por lo que dice, parece que se busca hasta el alma de los sonidos. En León tienen su parroquia y aunque el escenario del Gran Café es pequeño, hoy desplegarán en él todo su repertorio.
-¿Se sienten cómodos en ciudades en las que se les espera con atención?
-Siempre es apetecible tocar en sitios que tienen algo especial en cuanto a su escena musical. Y León lo tiene y siempre lo ha tenido. Por los Flechazos y por Alejandro siempre ha sido un referente de interés por la cultura pop. Al igual que Gijón, en donde Félix organiza el Euro Ye-Yé. O Granada. Pero al margen de que haya gente que mueva esas cosas, yo no sé por qué unas ciudades lo tienen y otras no. Supongo que serán las personas, porque en León, en concreto, antes estaban Los Cardiacos y había otros grupos.
-Este 2009 parece ser un buen año para ustedes. ¿Esperaban tan buena respuesta y tanta gira?
-Esta semana haremos cuatro bolos. Está bastante bien, de momento. En mi caso, si lo unes al trabajo del estudio tengo un lío bastante grande.
-Por cierto, ¿qué tiene su estudio que no tengan los demás?
-En principio, que se encuentran conmigo Al margen de que tenga equipo vintage y demás, lo importante es el criterio de trabajo, de sonido y la cultura pop que se intenta transmitir.
-¿Y de todo eso hay en los miembros del Doctor Explosion del presente año?
-Algo de eso se pretende. Pero, por ejemplo, hoy en día no se puede sonar con la finura y frescura con la que se hacía en los años 60, porque, debido a las influencias y a la perversión del punk y los años 70, estamos más embrutecidos. Es un ejemplo, pero ahora al batería sólo se le valora que tenga fuerza y pegada.
-¿Y donde sitúa su disco «Chupa Aquí» en todo ese contexto?
-Creo que hemos hecho un disco bastante equilibrado, que muestra facetas nuevas y con una apuesta de sonido que creo que va a mejorar en el próximo disco. Aunque es difícil producir al grupo de uno mismo, quiero llegar a un sonido escandalosamente puro.
-Es decir, que hay nuevos caminos por recorrer en la música de Doctor Explosion
-Te pasas toda la vida buscando una canción. Recuerdo los primeros singles que escuché y cómo había partes o composiciones que se aproximaban a lo que quieres hacer. Pero siempre estás buscándolo. Es algo así.
-Al ser un grupo irreverente, con mucha locura escénica, ¿les ha costado que les tomen en serio su discurso musical?
-La gente te encasilla si sales al escenario con desparpajo. Yo no necesito ir de maldito, hablar pausado, ni meterme heroína para creerme interesante. Para mí, lo natural es ser como soy. Puede que tenga que hacer el bestia para sacar toda la adrenalina que llevo dentro. Pero Doctor Explosion no es un grupo de idiotas para gente idiota.
-¿Cree que Gijón sigue siendo esa ciudad referente de la cultura moderna?
-En Gijón hay inquietud, pero cierta decadencia. Se organizan muchas cosas, pero falta efervescencia. Hay muchos djs (todo el mundo quiere ser dj) pero pocos músicos. Aunque hay gente como Los Guajes, Montañas o Los Nurses que están muy bien.
-¿Y cómo se ve el pop a los 40 usted que empezó cerca de los 20?
-Los 40 de hoy en día, en música, son como los 30 de hace quince años. Nuestra generación ha marcado cierta pauta para que haya esa continuidad. Aunque también pienso que ese rendir culto a la juventud, sin asumir la edad que se tiene, es un poco estúpido y frívolo.
Lugar: Gran Café (calle Cervantes, 9).
Hora: 22.00.
Entrada: 12 euros.